En una final llena de drama en el Phoenix Raceway, Kyle Larson se coronó campeón de NASCAR por segunda vez, arrebatándole el título a Denny Hamlin en una carrera que mantuvo a los fanáticos al borde de sus asientos.
Un Giro Inesperado
Cuando todo parecía indicar que Hamlin lograría su primer campeonato, un inesperado accidente de William Byron, también contendiente al título, cambió el rumbo de la competencia. La bandera amarilla, a tan solo tres vueltas del final, obligó a una parada en boxes que reconfiguró la estrategia de los equipos.
“Simplemente increíble. No puedo creerlo”, declaró Larson, visiblemente emocionado.
Kyle Larson
Hamlin, quien lideraba la carrera con una ventaja considerable, optó por cambiar las cuatro llantas, mientras que Larson solo cambió dos. Esta decisión estratégica colocó a Larson en una posición ventajosa para el reinicio, relegando a Hamlin a la décima posición.

Con solo dos vueltas restantes, Hamlin no pudo recuperar terreno suficiente, finalizando en sexto lugar, mientras que Larson aseguró el tercer puesto, suficiente para asegurar el campeonato.
La Desilusión de Hamlin
La decepción era palpable en el rostro de Hamlin, quien una vez más vio esfumarse la oportunidad de obtener el título. «Realmente no tengo mucha emoción en este momento. Simplemente entumecido por la conmoción», dijo Hamlin, visiblemente afectado.
La carrera representó la sexta ocasión en que Hamlin ve frustradas sus aspiraciones de campeonato en sus 20 años de carrera. A pesar de liderar 208 de las 319 vueltas y partir desde la pole position, la suerte no estuvo de su lado.
“Nada que pudiera haber hecho diferente. Mi equipo me dio un auto fantástico. Simplemente no funcionó. Estaba rezando por ‘sin precaución’ y la tuvimos”, lamentó Hamlin.
Denny Hamlin

El piloto de 44 años ha experimentado la amargura en finales anteriores, con mala suerte y estrategias que le impidieron alcanzar la gloria en 2010, 2014, 2019, 2020 y 2021.
El compañero de equipo de Larson, Chase Briscoe, finalizó en el puesto 18, mientras que Byron, también compañero de equipo de Larson, terminó en el puesto 33 después de su incidente. Byron expresó su pesar por arruinar las posibilidades de Hamlin, aunque su compañero de equipo de Hendrick Motorsports ganara el campeonato.






