Capturan en Cartagena a fugitivo belga buscado por narcotráfico y violencia
En un importante operativo de cooperación internacional, las autoridades colombianas lograron la captura en Cartagena de Alec Louis Leonora Van Regenmortel, un ciudadano belga que era buscado activamente por la justicia de su país. Sobre el detenido pesaba una circular roja de Interpol debido a su presunta implicación en delitos de alto impacto.
La acción fue ejecutada por la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) de la Policía Nacional, contando con el respaldo fundamental de Migración Colombia. Según los informes oficiales, el capturado está vinculado a una red criminal dedicada al tráfico transnacional de sustancias ilícitas, incluyendo cocaína, éxtasis y cannabis, actividades que habría desarrollado entre los años 2020 y 2024.
Un historial marcado por la violencia
Más allá de sus actividades en el mundo del narcotráfico, Van Regenmortel es señalado por participar en un violento incidente ocurrido en febrero de 2021 en la ciudad de Amberes, Bélgica. De acuerdo con las investigaciones, el sujeto habría atacado a una persona utilizando un arma blanca y posteriormente le disparó en dos ocasiones en sus extremidades inferiores.
Las autoridades han confirmado que, durante operativos previos realizados en Bélgica, se logró la incautación de armas de fuego, municiones, dispositivos de electrochoque y cargamentos de droga que eran transportados en vehículos con compartimentos ocultos.
Proceso de extradición en curso
La localización del ciudadano europeo fue posible gracias al intercambio de información de inteligencia y a los estrictos controles migratorios implementados en los puntos de ingreso al territorio nacional. Tras concretarse su detención en Cartagena, el individuo quedó a disposición de la Dirección de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación.
- El detenido enfrentará los procedimientos legales necesarios para su traslado a Bélgica.
- El Ministerio de Defensa de Colombia reiteró su postura firme de no permitir que el país sea utilizado como refugio por criminales requeridos por la justicia internacional.
Este golpe al crimen organizado refuerza el compromiso de los organismos de seguridad colombianos en la lucha contra el tráfico de drogas y el cumplimiento de las solicitudes de justicia a nivel global.








