Marruecos vs. Senegal: Un Final de la Copa Africana de Naciones para la Historia
La Copa Africana de Naciones 2025 prometía ser un evento histórico, y vaya si lo fue, aunque de una manera que nadie hubiera imaginado. La final entre Marruecos y Senegal, disputada en Rabat, estuvo marcada por la controversia, la tensión y decisiones arbitrales que generaron un ambiente de caos. Senegal se alzó con la victoria, pero el camino hacia el título estuvo lleno de momentos dramáticos que serán recordados por años.
Las ambiciones de Marruecos, que buscaba romper una sequía de 50 años sin coronarse campeón africano, se vieron frustradas. La espera por el triunfo en casa no se concretó, y la visión de 15 años del presidente de la federación, Faouzi Lekjaa, se desvaneció en medio de la polémica.
El partido, que se extendió por más de 20 minutos de tiempo añadido en la segunda mitad, ofreció un desenlace caótico y lleno de emociones encontradas. Senegal logró su segundo título en los últimos tres torneos, gracias a un golazo de Pape Gueye en el tiempo extra. Sin embargo, el resultado quedó en un segundo plano debido a dos decisiones arbitrales que casi provocan la suspensión del encuentro.

La primera polémica llegó cuando Senegal anotó, aparentemente, el gol de la victoria en el tiempo añadido. Sin embargo, el árbitro anuló el tanto por una supuesta falta de Abdoulaye Seck sobre Achraf Hakimi. La decisión, que no fue revisada por el VAR, generó protestas por parte del equipo senegalés.
Acto seguido, un penalti a favor de Marruecos, tras una caída de Brahim Díaz, encendió aún más los ánimos. El jugador marroquí, tras recibir la falta, protestó airadamente, lo que provocó una reacción en cadena. El árbitro, tras consultar el VAR, concedió el penalti, desatando la furia de los jugadores y aficionados senegaleses.

La tensión entre los jugadores y los cuerpos técnicos aumentó, y las autoridades marroquíes intervinieron para evitar que la situación se saliera de control.
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El entrenador de Senegal, Pape Thiaw, ordenó a sus jugadores abandonar el campo, lo que puso en peligro la continuidad del partido. La situación se resolvió gracias a la intervención de Sadio Mané, quien convenció a sus compañeros de regresar al terreno de juego.

Sin embargo, la historia no terminó ahí. Brahim Díaz, tras una larga espera, falló el penalti. El remate, un «panenka» suave, fue atajado por el portero senegalés Édouard Mendy. Este fallo generó especulaciones sobre una posible «rendición» de Díaz, cansado de las polémicas.

El entrenador de Marruecos, Walid Regragui, calificó el partido de «vergonzoso para África», mientras que Thiaw fue criticado por sus acciones. El incidente ha generado un debate sobre el comportamiento de los equipos y el papel del VAR en el fútbol africano.









