Migración demanda al empresario Po Xie por 50 millones de pesos tras incidente en la avenida Duarte
La Dirección General de Migración (DGM) ha formalizado una demanda civil por un valor de RD$50 millones contra el empresario Po Xie, propietario del establecimiento comercial Mudan. Esta acción legal surge como consecuencia de un altercado registrado durante un operativo de control migratorio ejecutado en la concurrida avenida Duarte, ubicada en el Distrito Nacional.
Según los argumentos presentados por la institución, el empresario habría obstruido las labores de los agentes migratorios, llegando presuntamente a protagonizar actos de agresión contra el personal de la entidad. Por estos motivos, la DGM busca una compensación económica por los daños y perjuicios que, a su juicio, se derivaron de dicho enfrentamiento.
Estado actual del proceso judicial
Es fundamental precisar que este caso se encuentra actualmente en una etapa preliminar, lejos de la fase de fondo. El proceso judicial apenas comienza su curso, por lo que el tribunal aún no ha analizado las pruebas ni determinado responsabilidades. En este sentido, las acusaciones presentadas por la Dirección General de Migración no representan una condena, sino alegaciones que deberán ser debidamente sustentadas y probadas ante los jueces.
La defensa de Po Xie mantiene su derecho a presentar sus propios argumentos y elementos probatorios, garantizando el debido proceso hasta que el tribunal emita una sentencia definitiva sobre los hechos ocurridos en la avenida Duarte.
Contexto de las acciones de control
- El incidente ocurrió durante operativos rutinarios de verificación de estatus migratorio en el Distrito Nacional.
- La DGM sostiene que la interferencia del empresario afectó el cumplimiento de sus funciones legales.
- La cifra de RD$50 millones es la suma reclamada por la institución, aunque su otorgamiento queda a discreción y valoración del tribunal.
La resolución final de este caso dependerá estrictamente del análisis judicial sobre las circunstancias del operativo y la solidez de las pruebas aportadas por ambas partes. Por el momento, el proceso continúa su curso legal conforme a las normativas vigentes en la República Dominicana.




