En un inicio de temporada lleno de emociones, el Daytona 500 del domingo nos regaló un espectáculo inesperado. El «Big One», como se conoce al choque masivo, llegó antes de lo previsto, desencadenando un accidente que involucró a veinte coches y a varios de los principales contendientes.
El incidente ocurrió poco después de la mitad de la carrera, marcando un punto de inflexión en la competencia.
Justin Allgaier, liderando la carrera en un coche que antes pertenecía a Dale Earnhardt Jr., se vio involucrado en el choque cuando Denny Hamlin intentó adelantarlo. Allgaier realizó un bloqueo tardío, arrinconando a Hamlin contra el muro y dando inicio al caos a siete vueltas del final de la segunda etapa.
Hamlin, buscando su cuarta victoria en el Daytona 500, terminó en la hierba del infield. Otros pilotos destacados como Michael McDowell, Alex Bowman, Shane van Gisbergen, Ross Chastain, Erik Jones y John Hunter Nemechek también se vieron afectados.

Bubba Wallace, quien ya había sido subcampeón en el Daytona 500 en dos ocasiones, logró evitar el accidente y tomó la delantera, ganando la etapa bajo bandera amarilla. Wallace compite para 23XI Racing, propiedad de Hamlin y del miembro del Salón de la Fama del Baloncesto, Michael Jordan.
La victoria final fue para Tyler Reddick, en un coche propiedad de Jordan, después de que Chase Elliott se accidentara mientras luchaba por la victoria con Reddick.
La carrera se adelantó una hora con la esperanza de evitar las lluvias de la tarde.






