Donald Trump anuncia planes para declarar el estrecho de Ormuz como territorio estadounidense
En un reciente mitin político celebrado en Long Island, Nueva York, el expresidente Donald Trump elevó la tensión en el panorama geopolítico al manifestar su intención de declarar el estrecho de Ormuz como territorio bajo control de Estados Unidos. Esta declaración se produce en un momento crítico, marcado por el estancamiento de las negociaciones y la proximidad del vencimiento del alto el fuego pactado el pasado mes de junio.
Trump aseguró que, tras lo que calificó como una derrota estratégica de Irán, su administración tomaría el control absoluto de esta vital ruta marítima. «Después de que terminemos de derrotar a Irán, que está siendo derrotado muy gravemente, muy pronto declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos, en esencia. Tenemos un bloqueo. Ningún barco pasa a menos que nosotros queramos que pase», afirmó el líder republicano ante sus seguidores.
Un escenario de alta tensión diplomática
La situación se vuelve más compleja ante la cercanía del lunes 17 de agosto, fecha en la que expira el memorando de entendimiento de 60 días firmado el 17 de junio. Dicho documento establecía un cese inmediato y permanente de las operaciones militares con el objetivo de iniciar un proceso de paz en Oriente Medio.
Estados Unidos tiene el control total del estrecho de Ormuz. ¡Creo que nos lo quedaremos! No hay nada que Irán pueda hacer al respecto.
Donald Trump
La postura de la actual administración estadounidense parece alinearse con esta visión. Funcionarios clave han reforzado el mensaje:
- El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha abogado por un aislamiento económico estricto contra Teherán y el mantenimiento del bloqueo marítimo.
- El secretario de Guerra, Pete Hegseth, ha sugerido que dicha restricción en el estrecho debe mantenerse de forma indefinida.
La respuesta desde Irán
Por su parte, las autoridades iraníes mantienen una postura firme. Mohsen Rezai, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, ha sido enfático al señalar que la reapertura del estrecho está condicionada al fin definitivo de la guerra y del bloqueo naval. Asimismo, Teherán exige la liberación de sus activos congelados y la implementación de un alto el fuego integral que contemple las regiones de Líbano y Gaza.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, sigue siendo el punto neurálgico del comercio mundial de petróleo y gas, convirtiéndose en el epicentro de la actual confrontación geopolítica que mantiene en vilo a la comunidad internacional.








