Seguridad ciudadana en República Dominicana: ¿Disminución real o crisis de percepción?
En República Dominicana, las cifras oficiales y la realidad que viven los ciudadanos en las calles parecen caminar por senderos distintos. Mientras las autoridades destacan una reducción constante en los índices de criminalidad, la percepción de inseguridad sigue siendo una de las mayores preocupaciones de la población, generando un debate sobre si el problema está cediendo o si simplemente ha mutado en sus modalidades.
Las cifras oficiales frente a la realidad cotidiana
De acuerdo con los reportes de la Policía Nacional, los números reflejan un descenso en la actividad delictiva. Durante el año 2024, se contabilizaron 19,994 robos menos en comparación con el periodo anterior. Esta tendencia se mantuvo durante el 2025, donde hasta el mes de septiembre se registraron 56,333 casos, lo que representa una disminución del 14.4 % frente a las 65,778 denuncias presentadas en el mismo lapso del 2024.
No obstante, el impacto no es uniforme. Según un análisis de junio de 2025, el 61 % de los delitos clasificados fueron robos simples, mientras que un 19 % correspondió a asaltos o atracos y un 6.9 % a arrebatos. Es precisamente esta última categoría, junto a los atracos, la que genera mayor vulnerabilidad y temor en los espacios públicos, independientemente de que el volumen total de robos haya bajado.
La estadística mide hechos denunciados, pero la percepción ciudadana se nutre de experiencias personales, el entorno social y la confianza en el sistema de justicia.
El impacto en el estilo de vida
El miedo ha comenzado a alterar los hábitos de los dominicanos. Estudios recientes del Instituto de Investigaciones Socioeconómicas de la UASD indican que el 64.5 % de las personas evita salir de noche, mientras que un segmento importante de la población ha dejado de usar transporte público o ha restringido sus visitas a familiares por precaución. Esta sensación de inseguridad es más marcada en mujeres y se acentúa en zonas como la provincia Santo Domingo, donde casi el 77 % de los residentes señala a la delincuencia como un problema crítico.
Desafíos pendientes en el sistema judicial
- La cifra oculta: Muchos delitos no forman parte de las estadísticas oficiales debido a que las víctimas, por desconfianza o temor, optan por no presentar una denuncia formal.
- Efectividad procesal: El éxito de la política de seguridad no se limita a la detención, sino que depende de un proceso que abarca desde la investigación hasta la sentencia judicial.
- Percepción vs. Realidad: La seguridad ciudadana se mantiene como un reto político de primer orden, con más de la mitad de la población evaluando negativamente las gestiones actuales en este ámbito.
En definitiva, aunque los datos estadísticos muestran una reducción en los registros de robos y una leve baja en la tasa de homicidios para el 2026, la brecha entre la gestión de seguridad y la tranquilidad ciudadana sigue abierta, impulsada por la necesidad de una mayor confianza en las instituciones y la respuesta efectiva del sistema de justicia ante el crimen.









