Ola de atracos mantiene en vilo a residentes y comerciantes de Santo Domingo Este
La tranquilidad en sectores como Cancino, Los Trinitarios y sus alrededores en Santo Domingo Este se ha visto gravemente afectada por un notable incremento en los actos delictivos. Residentes y propietarios de negocios expresan su preocupación ante una ola de asaltos que, según denuncian, ocurre a cualquier hora del día, afectando tanto a transeúntes como a establecimientos comerciales.
Los afectados señalan que la falta de un patrullaje policial constante es el factor principal que facilita el accionar de los delincuentes. De acuerdo con los testimonios recogidos, los antisociales aprovechan los momentos de menor vigilancia para interceptar a trabajadores que salen de sus hogares a tempranas horas de la madrugada o a ciudadanos que transitan por las calles al caer la noche.
La inseguridad es muy grande. Ya después de las nueve o diez de la noche no se puede casi transitar, y las personas que se levantan temprano, a las cinco o seis de la mañana, tienen que andar con sumo cuidado.
Jonás, residente del sector.
Impacto en la actividad comercial y vida cotidiana
El sector comercial ha sido uno de los más golpeados. Víctor Manuel, un comerciante de la zona, calificó la situación como insostenible, relatando cómo incluso a plena luz del día se han registrado atracos contra bancas de apuestas y ciudadanos particulares. Por su parte, otros residentes han solicitado un incremento en la presencia de agentes motorizados, argumentando que la mayoría de los delincuentes utilizan motocicletas para cometer sus fechorías y emprender la huida con rapidez.
En sectores aledaños como Los Molinos, la situación ha forzado a algunos negocios a restringir sus servicios de entrega a domicilio durante el horario nocturno, ante el temor de que sus repartidores sean víctimas de la delincuencia. Según los vecinos, esta escalada de inseguridad es inusualmente fuerte en comparación con periodos anteriores.
El sector educativo también es blanco de la delincuencia
La problemática ha alcanzado incluso los centros educativos. Recientemente, un docente de la Escuela Tomás Taveras Mandinga resultó herido durante un asalto mientras se dirigía a su puesto de trabajo en Cancino II. Aunque el profesor se encuentra estable, el incidente ha encendido las alarmas en la comunidad escolar.
- Personal de apoyo y docentes han sido víctimas recurrentes de intentos de asalto en las proximidades del centro educativo.
- Se han reportado ingresos de personas ajenas al plantel que, bajo engaños, han despojado de sus pertenencias al personal docente.
- Ante estas denuncias, autoridades de seguridad se han comprometido a reforzar la vigilancia en los horarios de entrada y salida, medida que la comunidad espera se mantenga de forma permanente para garantizar la seguridad de todos.
A pesar de las promesas de las autoridades, el llamado de los habitantes de Santo Domingo Este es claro: se requiere una estrategia de seguridad integral y constante que permita devolver la paz a los sectores afectados y garantice el libre tránsito de los ciudadanos.








