Netanyahu tilda de cobardes a delegados que abandonaron la ONU

alofoke
3 minutos de lectura

Tensión en la ONU: Netanyahu arremete contra delegados que abandonaron su discurso

Un momento de alta tensión se vivió en la sede de las Naciones Unidas durante el 81.º periodo de sesiones de la Asamblea General. El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, protagonizó un fuerte enfrentamiento verbal con diversos delegados que decidieron retirarse de la sala justo en el momento en que el mandatario subía al podio para iniciar su intervención.

Visiblemente molesto por el desplante diplomático, Netanyahu no dudó en arremeter contra quienes abandonaban el recinto, calificándolos de cobardes frente a los presentes. “Si hay otros cobardes que todavía no se han ido, váyanse ahora”, sentenció el jefe de Gobierno israelí al comenzar su discurso ante la mirada atónita de los asistentes.

Defensa de las acciones militares

A pesar del vacío en gran parte de las sillas del salón, el líder israelí aprovechó el espacio para justificar las operaciones militares de su país. Según Netanyahu, las acciones de Israel no solo responden a su propia seguridad, sino que también protegen a muchas de las naciones cuyos representantes optaron por salir de la sala.

En defensa propia, Israel también está defendiendo a muchos de los países cuyos delegados acaban de abandonar esta sala.

Benjamin Netanyahu, Primer Ministro de Israel

El mandatario fue más allá al asegurar que, en conversaciones privadas, diversos líderes internacionales agradecen la postura de Israel frente a Irán, a pesar de la presión pública. Asimismo, calificó las acusaciones de genocidio presentadas contra su nación por la situación en Gaza y Cisjordania como “la mayor mentira del siglo”, reafirmando su compromiso con las operaciones militares emprendidas.

Un escenario dividido

La salida masiva de delegados fue organizada tras un llamado de la Misión Permanente de Palestina ante la ONU, en protesta por la gestión de Israel en los territorios ocupados. El ambiente en la Asamblea General se tornó caótico, mezclando abucheos de sectores críticos con aplausos de sus aliados, lo que obligó al presidente de la Asamblea, Khalilur Rahman, a intervenir en repetidas ocasiones para solicitar orden y respeto dentro del recinto.

La jornada concluyó evidenciando la profunda fractura diplomática que rodea a la gestión de Israel en el ámbito internacional, mientras el país continúa rechazando las denuncias por crímenes de guerra y se mantiene firme en su postura política y militar actual.

Comparte esta noticia