Barcelona – El tenista español Carlos Alcaraz inició su participación en el Trofeo Conde Godó con una victoria, superando al finlandés Otto Virtanen, proveniente de la fase previa, con un marcador de 6-4 y 6-2.
El encuentro presentó desafíos para Alcaraz, quien cometió 32 errores no forzados, una cifra inusual en su desempeño, y requirió asistencia médica por molestias en la muñeca derecha.
Es complicado coger buenas sensaciones al principio.
Carlos Alcaraz
El número dos del mundo restó importancia a su debut en el torneo, destacando la dificultad de adaptarse rápidamente tras la final del Masters 1.000 de Montecarlo, donde cayó ante Jannik Sinner.
Alcaraz explicó que la falta de tiempo de descanso y un solo entrenamiento en la cancha de Barcelona influyeron en su rendimiento inicial.
El tenista murciano reconoció que le costó encontrar el ritmo, pero logró adaptarse a las condiciones de Barcelona y finalizar el partido a un buen nivel.
Alcaraz también mencionó que la batalla por el número uno es una motivación extra para ganar en Barcelona.
El tenista agradeció el apoyo del público y minimizó las molestias en su muñeca derecha, atribuyéndolas a la exigencia física de la tierra batida.
Aseguró que estas molestias son recurrentes y no han tenido mayores consecuencias en el pasado.
Confía en estar en óptimas condiciones para su próximo encuentro contra Tomas Machac en los octavos de final.








