
La final de temporada de NASCAR en Phoenix dejó un sabor amargo para Denny Hamlin, quien, tras una carrera llena de altibajos, vio cómo el título de «El Mejor en No Ganar» permanecía intacto. La derrota en tiempo extra fue un golpe duro para el piloto.
En una noche que parecía destinada a la victoria, Hamlin dominó gran parte de la carrera y lideró durante 208 de las 312 vueltas programadas, incluyendo las últimas 28 en condiciones regulares. Sin embargo, el destino le tenía preparada una sorpresa.
El Giro Inesperado
Un reinicio en tiempo extra, provocado por un incidente de William Byron, cambió el rumbo de la carrera. Durante la parada en boxes final, Hamlin optó por cambiar cuatro neumáticos, perdiendo valiosos segundos y la posición de liderazgo.
Kyle Larson, quien finalmente se llevó el campeonato, reconoció la difícil situación de Hamlin. La mezcla de alegría por su victoria y la empatía por su rival fueron evidentes en sus declaraciones.
“Es una sensación extraña, estás emocionado por ganar el campeonato, pero sabes, tengo corazón. Denny es un gran competidor y un buen amigo. Ver a alguien que ha estado tan cerca cada vez de ganar el campeonato, y tenerlo en la punta de los dedos, haciendo todo bien durante el día y el fin de semana y que se lo arrebaten al final… Cuando finalmente lo vea más tarde esta noche, ni siquiera sé qué decir. Como, estoy diciendo, ‘Lo siento’”.
Kyle Larson
La reacción de los competidores fue unánime. Muchos se acercaron a consolar a Hamlin tras la bandera a cuadros, un gesto que reflejó el respeto y la admiración que el piloto genera en el mundo de NASCAR.
La historia de Hamlin en NASCAR está marcada por la consistencia y el talento. Con 60 victorias, incluyendo tres en Daytona 500, y diez veces en el top cinco de la clasificación final, su nombre se une a la lista de grandes pilotos que, por diferentes razones, no han logrado el campeonato.
La temporada de 2025, con sus momentos de frustración y esperanza, ha puesto de manifiesto la complejidad de las carreras y la importancia del trabajo en equipo. La comunidad NASCAR, una vez más, se unió en un momento de emoción, reconociendo el esfuerzo y la dedicación de un piloto que, a pesar de la derrota, sigue siendo un referente.
La incertidumbre sobre el formato de las carreras y la búsqueda de un sistema que ofrezca mayores oportunidades para ganar campeonatos siguen siendo temas de debate. La reciente final en Phoenix ha reforzado la idea de que, en ocasiones, el destino puede ser impredecible, incluso para los mejores.






