Teodoro Tejada propone medidas urgentes ante la crisis de agua por sequía
El exsubdirector del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), Teodoro Tejada, ha hecho un llamado urgente a las autoridades dominicanas para implementar estrategias preventivas frente a la actual crisis de agua potable. Ante la baja en las precipitaciones, el experto enfatizó la necesidad de anticiparse a los escenarios de sequía, utilizando como referencia las dificultades hídricas que atraviesa actualmente Puerto Rico.
Aunque informes previos de 2026 indicaban una reserva técnica favorable en el Sistema Nacional de Presas, Tejada advirtió que las cifras de capacidad máxima pueden ser engañosas debido a la acumulación de sedimentos. Según el ingeniero, esta acumulación reduce drásticamente el volumen real de agua disponible para el consumo humano y la producción agrícola.
Prioridad: Dragado de la presa de Valdesia
Uno de los puntos críticos señalados por el exfuncionario es la necesidad imperativa de dragar la presa de Valdesia. Esta infraestructura es vital para el suministro del Gran Santo Domingo, Baní y San Cristóbal, por lo que garantizar su capacidad de almacenamiento es una cuestión de seguridad hídrica nacional.
Mantener la capacidad de almacenamiento de las presas resulta fundamental para enfrentar períodos prolongados de sequía y reducir los riesgos de una eventual crisis de agua potable.
Teodoro Tejada, exsubdirector del INDRHI
Acciones estratégicas sugeridas
- Control de sedimentación: Implementar un plan nacional permanente para evitar que los embalses pierdan capacidad efectiva.
- Reforestación del río Nizao: Proteger la cuenca alta del Nizao es esencial, ya que este afluente es la fuente principal que abastece a cuatro de las presas más importantes del país.
- Planificación ante el cambio climático: Ante la intensidad de fenómenos naturales, el país debe fortalecer su capacidad de respuesta y gestión del recurso agua.
Tejada, quien también presidió el Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA), recordó que la protección de las cuencas hidrográficas no es solo una medida ambiental, sino una estrategia de supervivencia frente a las variaciones climáticas extremas que, según registros históricos, se han vuelto más frecuentes e intensas.









