MIAMI, EE.UU. – Los espacios publicitarios para el Super Bowl LX, que se jugará este domingo, han alcanzado cifras sin precedentes. Los anuncios llegan a costar hasta 10 millones de dólares, mientras que el precio promedio por 30 segundos ronda los 8 millones, según datos de NBCUniversal.
Mark Marshall, director de publicidad global de NBCUniversal, que transmitirá el evento, señaló que este promedio se acerca al récord de la edición anterior.
El campeonato de la NFL se celebrará en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, con capacidad para 68,500 espectadores y hogar de los San Francisco 49ers desde 2014.
Marshall explicó que en esta edición destacan los anuncios de los sectores tecnológico, farmacéutico y de bienestar, y reveló que casi el 40 % de las marcas anunciantes no participaron en el Super Bowl anterior, lo que demuestra el creciente atractivo comercial del evento.
Más allá del juego y del espectáculo de medio tiempo, que este año estará a cargo del artista puertorriqueño Bad Bunny, los comerciales siguen siendo uno de los grandes protagonistas del Super Bowl, considerado uno de los programas televisivos más vistos en Estados Unidos. La edición pasada registró un récord de 128 millones de espectadores.
Varias empresas como Pepsi, Pringles y Bud Light ya han comenzado a promocionar en redes sociales avances de los anuncios que presentarán durante el partido, muchos de ellos con la participación de figuras destacadas de la televisión estadounidense y referencias directas a marcas competidoras.
Marshall también precisó que quienes sigan el encuentro a través de Peacock, la plataforma de streaming de NBC, podrían ver anuncios distintos a los transmitidos por la señal televisiva tradicional.
El enfrentamiento entre Patriots y Seahawks reedita el Super Bowl XLIX de 2015, disputado igualmente en Santa Clara, donde New England se impuso 28-24 en un final memorable, decidido por una intercepción de Malcolm Butler en la última jugada del partido.








