Senado de Colombia autoriza al expresidente Gustavo Petro a salir del país
El Senado de la República de Colombia ha dado luz verde a la solicitud presentada por el expresidente Gustavo Petro, permitiéndole realizar viajes al exterior durante el próximo año. La medida fue aprobada con una amplia mayoría, registrando 73 votos a favor y 11 en contra, bajo una condición específica: el exmandatario deberá notificar con antelación las fechas y los destinos de sus desplazamientos internacionales.
Esta resolución surge tras una propuesta alternativa impulsada por el Centro Democrático, la cual se integró como parte del proceso de autorización. El exjefe de Estado había justificado su petición argumentando la necesidad de cumplir con diversos compromisos de índole personal, social, política y académica tras concluir su periodo presidencial.
Reacción y marco legal
Tras conocerse la decisión, Gustavo Petro se pronunció a través de sus redes sociales, defendiendo su derecho a la movilidad. El exmandatario enfatizó que no pesa sobre él ninguna restricción legal ni condena que le impida transitar libremente, subrayando que su deseo de viajar responde a invitaciones y proyectos personales.
Es importante recordar que, según el artículo 196 de la Constitución colombiana, todo aquel que haya ejercido la jefatura del Estado tiene la restricción de abandonar el territorio nacional durante el año posterior a la culminación de su mandato, a menos que cuente con el aval previo del Senado.
Un debate marcado por la controversia política
La aprobación no estuvo exenta de tensiones. Diversos sectores del Congreso protagonizaron un intenso debate sobre las implicaciones legales de esta salida, especialmente ante las investigaciones que cursan en su contra en la Comisión de Acusación de la Cámara.
Permitirle al presidente Petro que abandone el país es permitirle que cometa otro delito más, que es el delito de fuga. El Congreso no le puede habilitar un delito más, que es el de huir, porque Petro abandona el país con el permiso de esta cámara para no volver.
Enrique Gómez, Senador
En contraparte, legisladores como Antonio Correa hicieron un llamado a la mesura, recordando que la función del Senado no es suplantar al poder judicial. Según Correa, el Congreso debe limitarse a sus competencias constitucionales y evitar extralimitarse en sus facultades, dejando que sean los jueces y fiscales quienes determinen el curso de las investigaciones penales.
El debate también dejó sobre la mesa una discrepancia técnica sobre el procedimiento: mientras algunos senadores abogan por un permiso general anual, voces como la de Alfredo Deluque sostienen que la Constitución exige una autorización independiente por cada salida internacional que el expresidente pretenda realizar.








