Sargazo en el Caribe alcanza niveles históricos de alerta en 2026

alofoke
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Crisis ambiental: El Caribe registra niveles históricos de sargazo en 2026

El Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico ha alcanzado durante el mes de junio de 2026 sus niveles más elevados del año. Según los informes más recientes, esta temporada se posiciona como la segunda con mayor acumulación de algas desde que se iniciaron las observaciones satelitales, quedando únicamente por detrás del récord histórico registrado en 2025.

Distribución de las algas en la región

Los datos recopilados señalan una presencia masiva de biomasa en diversas zonas marítimas clave para el Caribe:

  • Caribe oriental: Se contabilizaron cerca de 9 millones de toneladas métricas.
  • Caribe occidental: La cifra alcanzó los 3.6 millones de toneladas métricas.
  • Golfo de México: Esta zona registró 5 millones de toneladas, duplicando prácticamente su récord previo establecido el año pasado.

Este fenómeno, que se extiende desde las costas de África hasta el golfo de México, es impulsado por la dinámica de las corrientes marinas y los patrones de viento, manteniendo al mar Caribe como el principal epicentro de esta acumulación masiva.

Desde la aparición del gran cinturón en 2011, el volumen de esta alga flotante en el Atlántico ha experimentado un crecimiento considerable, duplicándose aproximadamente cada cinco años.

Impacto ambiental y desafíos costeros

Si bien el sargazo cumple una función vital en alta mar al proporcionar refugio a diversas especies marinas y contribuir a la oxigenación del agua, su llegada masiva a las costas genera graves inconvenientes. Entre los principales riesgos se encuentran:

  • Asfixia de especies marinas y daños a ecosistemas sensibles como arrecifes de coral y pastos marinos.
  • Liberación de sulfuro de hidrógeno durante el proceso de descomposición en las playas.
  • Impacto negativo en el turismo y la calidad de vida de las comunidades costeras debido a los olores desagradables.

Tecnología satelital al servicio del monitoreo

El seguimiento de este fenómeno es posible gracias a la tecnología de vanguardia, destacando el uso del Instrumento de Color del Océano (OCI) a bordo del satélite PACE. Este sistema permite detectar las algas mediante la medición de la luz infrarroja que reflejan, lo que facilita el cálculo preciso de su densidad y biomasa.

Gracias a esta vigilancia constante, se generan mapas diarios y semanales que permiten a las autoridades y comunidades locales anticiparse a los arribazones, gestionando de manera más efectiva la respuesta ante la llegada del sargazo a las costas.

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