Costa Rica ante el reto educativo: Análisis de los resultados PISA 2025
Los recientes resultados de las pruebas PISA 2025 han generado una profunda reflexión en el sistema educativo de Costa Rica. El Centro de Investigación y Docencia en Educación (CIDE) de la Universidad Nacional (UNA) ha emitido una alerta crucial, instando a las autoridades a fortalecer la inversión en el sector y consolidar una política de Estado que permita superar los rezagos de aprendizaje que afectan al país a largo plazo.
La institución académica enfatizó que cualquier recorte presupuestario en educación sería contraproducente, advirtiendo que las consecuencias de desatender estas necesidades se manifestarían negativamente en el desarrollo nacional durante la próxima década.
Desempeño académico: Entre la estabilidad y la brecha
En la evaluación PISA 2025, Costa Rica registró puntajes de 424 en Ciencias, 416 en Lectura y 387 en Matemáticas. Aunque se observó un ligero incremento en comparación con las cifras de 2022, el CIDE advierte que estos datos reflejan una estabilidad preocupante en lugar de un avance significativo, especialmente en las áreas de Lectura y Matemáticas.
- Matemáticas: Solo el 30% de los estudiantes alcanzó el nivel básico, comparado con el 65% del promedio OCDE.
- Lectura: Costa Rica registró un 53%, frente al 69% del promedio OCDE.
- Ciencias: El país alcanzó un 56%, mientras que el promedio de la organización se sitúa en un 74%.
Los resultados de PISA 2025 no deben ser tomados como una excusa para reducir el presupuesto, sino como un llamado urgente a dirigir los recursos hacia las áreas donde el aprendizaje presenta las mayores dificultades.
Desafíos estructurales y oportunidades
El informe destaca que las condiciones en los centros educativos son un factor determinante en el rendimiento. Un porcentaje significativo de la población estudiantil enfrenta carencias materiales (68%) y problemas de infraestructura (64%) que obstaculizan el proceso pedagógico. Asimismo, más de la mitad de los estudiantes asiste a centros con déficit de personal docente y de apoyo.
Sin embargo, no todo es negativo. El CIDE resaltó un dato alentador: el 86% de los alumnos percibe un interés genuino de sus profesores por su aprendizaje, superando significativamente el promedio de la OCDE, que es del 69%.
Hacia una hoja de ruta educativa
Ante este escenario, la Universidad Nacional ha propuesto una serie de medidas estratégicas para transformar el panorama educativo costarricense:
- Recuperación progresiva de la inversión pública en infraestructura, tecnología y recursos didácticos.
- Implementación de una política nacional de formación docente que garantice capacitación continua y mejores condiciones laborales.
- Creación de un acuerdo educativo nacional que trascienda los periodos gubernamentales, uniendo a universidades, Ministerio de Educación y sociedad civil bajo objetivos comunes.
La evaluación, que incluyó a 6,881 estudiantes de 202 instituciones, subraya la necesidad de un compromiso país para cerrar las brechas y asegurar que la educación se mantenga como el motor principal del desarrollo costarricense.









