Perú destina millonarios recursos para mitigar riesgos ante impacto de El Niño
El gobierno peruano ha oficializado una inversión estratégica de 179,5 millones de soles, equivalentes a unos 53 millones de dólares, con el objetivo de ejecutar obras de prevención ante las intensas precipitaciones derivadas del fenómeno de El Niño. Estas acciones buscan proteger a la población y la infraestructura en 70 puntos críticos distribuidos a lo largo de la costa peruana.
A través de un decreto de urgencia, se han establecido medidas extraordinarias para intervenir en las regiones de Áncash, La Libertad, Lambayeque, Lima, Piura y Tumbes. La Autoridad Nacional del Agua (ANA) será el organismo encargado de liderar los trabajos de limpieza, descolmatación y reforzamiento de bordos en los cauces de ríos y quebradas, zonas identificadas como de alta vulnerabilidad.
Detalle de la inversión y zonas de intervención
- Financiamiento principal: Se han transferido 129,4 millones de soles (38,4 millones de dólares) destinados a la reducción de riesgos y preparación ante emergencias.
- Protección adicional: Se aprobaron 50,1 millones de soles (14,8 millones de dólares) específicos para la instalación de barreras dinámicas en quebradas de las provincias de Lima y Huarochirí, buscando mitigar los daños por posibles movimientos en masa.
Estas intervenciones son fundamentales para salvaguardar la integridad de las áreas productivas y la infraestructura pública frente a un escenario climático que, según proyecciones técnicas, podría mantener su intensidad hasta inicios de 2027.
Contexto climático y medidas preventivas
La decisión responde a los informes de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), que advierte sobre la continuidad del fenómeno costero en los próximos años. Adicionalmente, el Ejecutivo ha facultado a las entidades gubernamentales, tanto nacionales como regionales, para realizar modificaciones presupuestarias hasta el 31 de diciembre, garantizando así la continuidad de las operaciones esenciales ante cualquier eventualidad climática.
Recientemente, la costa peruana ha experimentado registros de lluvias que superaron máximos históricos, fenómeno impulsado por la combinación de El Niño Costero y la presencia de la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) denominada ‘Aníbal’. Estos eventos han generado un incremento inusual en la humedad y la nubosidad, elevando la alerta en las autoridades meteorológicas del país para mantener el monitoreo constante de las zonas costeras.









