Panamá y Colombia combaten al Clan del Golfo en la selva del Darién

alofoke
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Operaciones conjuntas en el Darién: Colombia y Panamá combaten el narcotráfico

En la densa selva del Darién, específicamente en los límites fronterizos entre Colombia y Panamá, se desarrolla una compleja batalla contra el narcotráfico. Cerca del Puesto Binacional de Alto Limón, se han identificado aproximadamente 500 hectáreas dedicadas al cultivo de coca. Esta zona, de difícil acceso y controlada bajo la sombra de grupos armados, representa un desafío logístico y de seguridad para las fuerzas de ambos países.

Las autoridades colombianas, a través de la Dirección Antinarcóticos, lideran las labores de erradicación mediante el uso de helicópteros y personal especializado. Sin embargo, el éxito de estas misiones depende directamente del apoyo estratégico de las fuerzas panameñas, quienes proporcionan cobertura y seguridad ante posibles ataques de organizaciones criminales.

Estamos intentando combatir estas siembras con todo nuestro pie de fuerza y mecanismos disponibles, ejecutando una operación mancomunada con las fuerzas de Panamá, aunque la situación es sumamente compleja por la geografía y la presencia de grupos irregulares.

Subteniente Miguel Vega, Dirección Antinarcóticos de la Policía Nacional de Colombia

El Clan del Golfo bajo la mira

El principal objetivo de estas operaciones binacionales es neutralizar al Clan del Golfo, la organización criminal más poderosa de Colombia. Este grupo no solo domina las rutas del narcotráfico, sino que también ejerce control sobre el tráfico de migrantes, la minería ilegal y la extorsión en la región selvática.

Según el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) de Panamá, la presencia del Clan del Golfo es absoluta en la zona. Por ello, la cooperación fronteriza se ha intensificado para evitar que la influencia de esta organización se extienda hacia territorio panameño.

Estrategias de contención y seguridad fronteriza

  • Erradicación aérea: Se utilizan helicópteros tipo Black Hawk para desplazar tropas que ejecutan la erradicación directa de los cultivos ilícitos.
  • Cooperación binacional: El Puesto Binacional de Alto Limón sirve como base de operaciones donde 19 funcionarios colombianos trabajan junto a agentes panameños para blindar la frontera.
  • Acciones preventivas: Ante posibles cambios en el panorama criminal, las autoridades mantienen un monitoreo constante para disuadir a los delincuentes de intentar establecerse en suelo panameño.

El comisionado Héctor De Sedas Cedeño, del Senafront, destacó que, aunque no hay reportes actuales de un intento de expansión masiva del Clan del Golfo hacia Panamá, la prevención es la prioridad. La sinergia entre Colombia y Panamá busca cerrar el paso a estos grupos, garantizando que la selva del Darién no sea un refugio seguro para las actividades delictivas que amenazan la estabilidad regional.

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