El nuevo Código Penal y el debate sobre la eficacia frente a los feminicidios
El endurecimiento de las penas contra el feminicidio en el nuevo Código Penal dominicano ha generado un intenso debate entre expertos, quienes coinciden en que la legislación por sí sola no será suficiente para erradicar la violencia contra la mujer en el país. Aunque la normativa representa un avance en la persecución judicial, las voces especializadas llaman a profundizar en estrategias preventivas.
El abogado Edward Moya destacó que la nueva pieza legislativa fortalece la capacidad de acción del Ministerio Público y los tribunales. Mediante la tipificación explícita del feminicidio en el artículo 93 y la incorporación de agravantes en el artículo 94, el Estado cuenta ahora con herramientas técnicas más precisas para sancionar estos crímenes con mayor severidad.
Colocar un artículo 93 del feminicidio no va a resolver la problemática.
Amaury Ramírez, psicólogo
Por su parte, el psicólogo Amaury Ramírez cuestionó la efectividad de centrar la solución exclusivamente en el aumento de años de prisión, que oscilan entre 30 y 40 años. Según el especialista, la sociedad dominicana mantiene una cultura enfocada en el castigo, mientras que la prevención permanece en un segundo plano.
Factores de riesgo y la necesidad de un enfoque integral
Para los expertos, el abordaje de esta crisis requiere políticas públicas que trasciendan el ámbito penal. Durante el análisis, se identificaron factores críticos que deben ser atendidos desde la raíz para evitar desenlaces fatales:
- Celos patológicos y control obsesivo.
- Consumo de sustancias ilícitas y alcohol.
- Dependencia emocional y baja capacidad de tolerancia a la frustración.
- Escasa capacidad de autocontrol frente a conflictos.
Moya y Ramírez coincidieron en la urgencia de establecer un sistema institucional integrado. Esta estructura debería coordinar a la Policía, la Fiscalía, profesionales de la salud mental y el sistema judicial para intervenir antes de que los conflictos domésticos escalen hacia la violencia extrema.
La conclusión del debate en Alofoke Deportes es clara: la justicia penal es necesaria, pero insuficiente. La verdadera solución reside en una intervención social profunda que incluya educación en escuelas, apoyo a las familias y una vigilancia comunitaria efectiva, transformando la respuesta estatal de un modelo meramente punitivo a uno preventivo y protector.









