Tensión en la ONU: Netanyahu arremete contra delegados que abandonaron su discurso
Un momento de alta tensión se vivió en la sede de las Naciones Unidas durante el debate general del 81.º período de sesiones de la Asamblea General. El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, protagonizó un fuerte cruce con diversos representantes internacionales justo antes de iniciar su intervención oficial.
En el instante en que el mandatario israelí se acercaba al podio, decenas de delegados decidieron levantarse de sus asientos y retirarse de la sala, un gesto de protesta que no pasó desapercibido para Netanyahu, quien respondió de manera contundente desde el micrófono.
Si hay otros cobardes que todavía no se han ido, váyanse ahora.
Benjamin Netanyahu, Primer Ministro de Israel
Justificación de las acciones israelíes
Lejos de suavizar su postura tras el desplante, el jefe del Gobierno israelí utilizó su tiempo en la tribuna para defender las operaciones militares de su país. Según argumentó, las acciones de Israel no solo responden a su propia seguridad, sino que también actúan como una barrera defensiva para muchas de las naciones cuyos representantes optaron por salir del recinto.
Netanyahu fue más allá al afirmar que, en conversaciones privadas, líderes de diversos países han expresado su agradecimiento por la postura de Israel frente a Irán, a pesar de la oposición pública que mostraron durante la sesión.
Un discurso marcado por la controversia
La participación de Netanyahu estuvo rodeada de un ambiente hostil. Mientras el primer ministro calificaba las acusaciones de genocidio contra su país como la mayor mentira del siglo, el salón de la Asamblea se vio envuelto en una mezcla de abucheos y aplausos. Esta situación obligó al presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, a intervenir en repetidas ocasiones para solicitar orden y mantener el decoro en el hemiciclo.
Este episodio refleja la profunda división internacional que existe actualmente respecto a la actuación militar de Israel en Gaza y Cisjordania. La Misión Permanente de Palestina había convocado previamente a las delegaciones para realizar este retiro colectivo, intensificando la presión diplomática sobre el Estado israelí, que sostiene su postura de legítima defensa frente a las críticas de la comunidad internacional.







