Netanyahu proclama victoria estratégica y lanza advertencia a enemigos de Israel
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha catalogado como una victoria masiva el reciente avance de sus fuerzas armadas en el sur del Líbano. Durante una intervención oficial, el mandatario destacó la toma de control en la cresta de Ali Taher y el emblemático castillo de Beaufort, dos enclaves que, según las autoridades israelíes, funcionaban como bastiones estratégicos de Hezbollah.
Netanyahu reafirmó el compromiso de su gobierno de desmantelar sistemáticamente la infraestructura militar del grupo chií en la denominada zona de seguridad. En un tono enérgico, el líder israelí envió un mensaje directo a sus adversarios en la región: cualquier intento de agresión contra territorio israelí será respondido con una fuerza superior a la vista hasta el momento.
Si a estas alturas no han aprendido la lección y eligen atacarnos de nuevo, sufrirán golpes aún más duros. Todavía queda trabajo por hacer.
Benjamin Netanyahu, Primer Ministro de Israel
Destrucción de infraestructura subterránea
El éxito de la operación militar se consolidó tras la neutralización de una extensa red de túneles utilizada por Hezbollah. De acuerdo con informes oficiales, estas instalaciones albergaban centros de mando, arsenales y áreas habitacionales diseñadas para facilitar incursiones hacia el norte de Israel.
- El Ejército israelí empleó aproximadamente 1,100 toneladas de explosivos para desmantelar la red subterránea.
- La detonación provocó un sismo de magnitud 4.1, detectado por sensores sísmicos en la zona.
- La operación se llevó a cabo en las cercanías de Nabatiye, consolidando el control sobre puntos clave del terreno.
Importancia histórica y estratégica
El castillo de Beaufort, o Qalat al Shaqif, representa no solo un objetivo militar, sino un punto de alto valor histórico. Construida por los cruzados en el siglo XII, la fortaleza domina el valle del río Litani y ha sido un epicentro de conflictos en la región desde la invasión de 1982. La toma de estas posiciones refuerza la estrategia actual de Israel de establecer una franja de seguridad en el sur libanés, una política que, según el ministro de Defensa, Israel Katz, está lista para ser intensificada si las circunstancias lo requieren.
Con estas acciones, Netanyahu busca proyectar una imagen de fuerza y control, enviando una señal clara de disuasión en medio de la creciente tensión geopolítica que atraviesa el Medio Oriente.







