Mahmud Abás alerta ante la ONU sobre la supervivencia del pueblo palestino
El presidente palestino, Mahmud Abás, lanzó una severa advertencia ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, señalando que las actuales políticas de Israel no solo comprometen la solución de los dos Estados, sino que representan una amenaza directa a la existencia misma del pueblo palestino en sus territorios históricos.
Debido a la denegación de visados por parte de Estados Unidos, Abás intervino a través de un mensaje pregrabado, denunciando lo que calificó como un plan sistemático para desplazar a la población de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental. Según el dirigente, esta estrategia busca forzar el abandono de los palestinos de sus tierras mediante acciones que calificó de coloniales y violentas.
El peligro ya no se limita a socavar la solución de dos Estados ni a impedir la materialización del Estado palestino. Ahora amenaza la vida misma y la existencia del pueblo palestino en su propia tierra.
Mahmud Abás, presidente palestino
Exigencias internacionales y el futuro de Gaza
Durante su discurso, el líder de la Autoridad Palestina hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para prevenir nuevas tragedias humanitarias y evitar lo que denominó una nueva Nakba. Asimismo, condenó las acciones de grupos de colonos en Cisjordania, a quienes señaló como responsables de ataques constantes contra hogares y aldeas palestinas.
En relación con el plan para Gaza, Abás instó a acelerar su ejecución para evitar que el periodo de transición se prolongue indefinidamente sin un horizonte político claro. Sus principales puntos de exigencia fueron:
- La retirada inmediata de las fuerzas israelíes de la Franja de Gaza.
- El inicio efectivo de las labores de reconstrucción del territorio.
- La implementación de una administración tecnocrática transitoria respaldada por un organismo internacional.
Abás concluyó su intervención subrayando la preocupación por la creciente tensión en torno a los lugares santos, tanto musulmanes como cristianos, advirtiendo que las provocaciones de extremistas religiosos podrían escalar el conflicto hacia una crisis de carácter religioso a gran escala. La postura palestina mantiene su firme defensa por la creación de un Estado soberano como única vía para garantizar la paz en la región.









