Inseguridad en Cancino II: Maestro es víctima de asalto cerca de la Escuela Tomás Taveras Mandinga
La comunidad educativa de la Escuela Tomás Taveras Mandinga, situada en el sector Cancino II de Santo Domingo Este, se encuentra en estado de alerta tras el violento asalto sufrido por el docente Domingo Batista. El educador, quien fue interceptado mientras se dirigía a cumplir con su jornada laboral, resultó con una herida superficial en una de sus rodillas tras el ataque.
Yesenia Concepción Soto, directora del centro, confirmó que Batista se encuentra estable y guardando el reposo necesario. Además, el docente ha recibido las autorizaciones pertinentes para gestionar la recuperación de sus documentos personales y tarjetas bancarias, los cuales fueron sustraídos por los antisociales durante el incidente.
Reclamo por mayor vigilancia
Ante la gravedad de los hechos, las autoridades de la Policía Nacional, Seguridad Educativa y la Policía Escolar realizaron un levantamiento en el plantel. Durante este encuentro, se asumió el compromiso de intensificar el patrullaje en las horas críticas de entrada y salida, con el objetivo de proteger la integridad tanto de los estudiantes como del personal docente y administrativo.
Realmente, nosotros estamos un poco atemorizados con esa situación, la comunidad también está preocupada.
Yesenia Concepción Soto, directora del centro educativo.
Un historial de vulnerabilidad
La preocupación de la dirección escolar no es un hecho aislado. Según relató Concepción Soto, el personal de apoyo que inicia sus labores desde las 6:00 de la mañana ha sido blanco frecuente de atracos. La directora recordó incidentes previos, como el ocurrido al finalizar el año escolar, cuando un individuo motorizado ingresó al recinto bajo engaños para arrebatarle el teléfono celular a un profesor.
Medidas de prevención y solicitudes pendientes
Para hacer frente a la delincuencia, la escuela ha implementado acciones propias de seguridad, tales como:
- Mejoramiento del sistema de iluminación en las áreas perimetrales.
- Instalación de cámaras de vigilancia para monitoreo interno.
- Formalización de denuncias constantes ante los organismos de seguridad.
A pesar de estos esfuerzos, el centro educativo insiste en la necesidad urgente de contar con un agente de la Policía Escolar asignado de forma fija y un sereno para la vigilancia nocturna. Aunque se han realizado las solicitudes formales en múltiples ocasiones, la comunidad educativa de la Escuela Tomás Taveras Mandinga reitera su llamado a las autoridades para que estas medidas de protección sean permanentes y efectivas, garantizando un entorno seguro para el proceso de enseñanza-aprendizaje.








