El PRM despide con honores a Andrés “Licho” Matos
El Partido Revolucionario Moderno (PRM) llevó a cabo un emotivo homenaje póstumo en su Casa Nacional para despedir a Andrés “Licho” Matos, destacado comunicador, exdiputado y figura clave de la organización política. El acto contó con la presencia del presidente de la República, Luis Abinader, quien se unió a la dirigencia y familiares para honrar su memoria.
Los restos de Matos fueron trasladados a la sede del partido tras cumplir con un protocolo de honras fúnebres en el Congreso Nacional y la Alcaldía del Distrito Nacional, espacios donde diversas personalidades de la vida pública resaltaron su intachable trayectoria y vocación de servicio.
Hoy es uno de esos momentos difíciles en la vida, en los que corresponde despedir a una persona que, sin ser familia, sin tener un lazo de consanguinidad, el fragor del tiempo, de la lucha y de la visión fortalece esa relación y la convierte en una relación igual a la familiar.
Deligne Ascención, vicepresidente ejecutivo del PRM
Un legado de entrega y compromiso
Durante su intervención, Deligne Ascención subrayó que el partido no solo pierde a un dirigente, sino a un ciudadano ejemplar que dedicó su vida al fortalecimiento institucional. Ascención recordó que Matos fue el primer secretario nacional de Comunicaciones del PRM, área que consolidó desde los inicios de la organización.
- Fue un pilar fundamental en la comunicación política del PRM.
- Se desempeñó con distinción como diputado por el Distrito Nacional y regidor.
- Fue reconocido por su rol como padre de familia y su labor comunitaria constante.
- Su trayectoria incluyó una etapa destacada en el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) antes de su integración al PRM.
El homenaje, organizado por la Secretaría Nacional de Comunicaciones, sirvió para reafirmar el respeto y la gratitud de toda la militancia hacia quien fue un colaborador incansable. Tras la ceremonia en la Casa Nacional, el cortejo fúnebre partió hacia el Cementerio Cristo Redentor, donde se dio cristiana sepultura a sus restos, cerrando así un ciclo de reconocimientos a una vida dedicada al servicio de la nación.








