Irán advierte sobre una posible expansión del conflicto hacia el océano Índico
La tensión en Oriente Medio alcanza un nuevo nivel de alerta. Yahya Rahim Safavi, asesor militar del líder supremo de Irán, ha lanzado una advertencia contundente este jueves: la República Islámica no descarta ampliar el frente de batalla hasta el océano Índico si sus intereses nacionales vuelven a ser objeto de ataques por parte de Estados Unidos o Israel.
Según declaraciones recogidas por medios locales, el general Safavi subrayó que el escenario bélico, que actualmente abarca zonas como el golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el mar Rojo, posee el potencial de extenderse considerablemente. «Si estadounidenses o israelíes vuelven a atacar nuestros centros e intereses nacionales de cualquier forma, el frente de guerra podría ampliarse hasta el océano Índico o más allá», afirmó el alto mando militar.
Escenario de alta tensión en rutas marítimas estratégicas
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes también se pronunció recientemente, asegurando estar preparado para ejecutar una respuesta «más fuerte, devastadora e impredecible» ante cualquier nueva agresión. Las preocupaciones se centran especialmente en puntos críticos para el comercio global, como el estrecho de Bab el-Mandeb y el mar Rojo, donde la influencia de los hutíes de Yemen, aliados de Teherán, juega un papel determinante.
Ahora que la guerra se ha extendido desde el golfo Pérsico hasta el mar Rojo, este frente podría ampliarse aún más ante la posible fase del conflicto hasta el océano Índico o más allá.
Yahya Rahim Safavi, asesor militar del líder supremo de Irán
En el plano diplomático, la situación sigue siendo compleja. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha instado al mandatario iraní, Masud Pezeshkian, a garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y a frenar las hostilidades contra países vecinos, en un intento por estabilizar la región.
Impacto económico y diplomacia estancada
El conflicto, que ha superado los siete meses de duración, continúa generando inestabilidad en los mercados energéticos globales. El precio del petróleo Brent se mantiene bajo presión, cotizando cerca de los 102 dólares por barril debido a la incertidumbre geopolítica.
Aunque representantes de Washington y Teherán mantuvieron conversaciones durante la reciente Asamblea General de las Naciones Unidas, los resultados han sido limitados. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, calificó el intercambio como un encuentro significativo, pero evitó catalogarlo como un avance diplomático sustancial, dejando el panorama internacional marcado por la cautela y el riesgo de una escalada militar mayor.








