Tragedia en Hato Mayor: Fallece menor tras caída en atracción mecánica
Lo que debía ser una celebración de alegría en el municipio de Hato Mayor del Rey se convirtió en una escena de luto y profunda consternación. La caída de tres menores de edad desde una atracción mecánica, conocida popularmente como «la estrella», ha sacudido a la sociedad dominicana, poniendo en el centro del debate la urgente necesidad de fiscalizar los juegos mecánicos que operan en las festividades patronales del país.
El lamentable suceso ocurrió la noche del pasado 18 de septiembre. Mientras las tres menores disfrutaban de la atracción, una de las canastas se desprendió de forma inesperada, provocando que las niñas cayeran al vacío desde una altura considerable. Tras el accidente, fueron trasladadas al Hospital Pediátrico Dr. Hugo Mendoza en Santo Domingo.
Lamentablemente, tras nueve días en cuidados intensivos y múltiples intervenciones quirúrgicas, la niña de 11 años, Lianji Ramírez Reyes, falleció a causa de una hemorragia cerebral y disfunción encefálica.
Ante el triste desenlace, las autoridades municipales de Hato Mayor y el Comité Organizador optaron por la suspensión definitiva de todas las actividades festivas en la demarcación.
Vacíos de seguridad y responsabilidad institucional
El caso ha evidenciado fallas críticas en los protocolos de seguridad. Expertos señalan que es común que este tipo de ferias itinerantes operen con equipos en condiciones precarias o sin el mantenimiento adecuado. La cadena de responsabilidad recae sobre diversos organismos:
- Ministerio de Interior y Policía: Responsable de otorgar licencias y verificar estándares como seguros contra accidentes, señalización eléctrica y barreras de seguridad.
- Ayuntamientos: Encargados de la gestión del espacio público y la autorización formal de las ferias.
- Cuerpos de Bomberos: Responsables de la inspección técnica directa de los equipos antes de su funcionamiento.
Proceso judicial en curso
En el ámbito legal, el Ministerio Público mantiene detenido al empresario Simón María Esteves Ramos, propietario de la empresa «Estevez Park», quien se encuentra a la espera de que se le dicte medida de coerción. Inicialmente, otros tres operadores fueron detenidos, pero fueron liberados al determinarse que sus funciones eran puramente operativas.
Tras el fallecimiento de la menor, la calificación jurídica del caso ha cambiado, pasando a ser investigado como un posible atentado culposo contra la vida debido a negligencia o inobservancia de las normas de seguridad. De encontrarse culpables, los responsables podrían enfrentar penas de prisión y multas económicas significativas. Asimismo, la Alcaldía local podría enfrentar demandas civiles por su rol en la autorización de la feria sin el cumplimiento estricto de los protocolos legales.









