António Guterres urge a una regulación global para el desarrollo de la inteligencia artificial
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, ha lanzado una advertencia contundente durante la apertura de la Asamblea General: el avance acelerado de la inteligencia artificial (IA) requiere medidas de supervisión inmediatas y coordinadas a nivel internacional. Según el máximo representante del organismo, el despliegue de esta tecnología debe priorizar el bienestar humano y estructurarse bajo principios éticos sólidos.
La inteligencia artificial debe ser moldeada por la humanidad, con la humanidad y para toda la humanidad.
António Guterres, Secretario General de la ONU
Guterres enfatizó que las decisiones que se tomen hoy sobre el uso y la gobernanza de la IA determinarán el rumbo de la sociedad en las próximas décadas. Aunque reconoció que la tecnología posee un potencial transformador positivo —capaz de revolucionar la medicina, acelerar la investigación científica y mejorar la calidad de vida de millones—, subrayó que la falta de mecanismos de control adecuados representa un peligro latente.
Desafíos éticos y el peligro de los sistemas autónomos
Uno de los puntos críticos del discurso fue la preocupación por la falta de transparencia y la excesiva concentración de poder tecnológico en manos de pocos actores. El secretario general fue especialmente enfático al abordar el ámbito militar, donde el desarrollo de sistemas autónomos plantea riesgos sin precedentes.
- Prohibición de armas autónomas: Guterres rechazó categóricamente que las máquinas tengan la facultad de decidir sobre la vida o la muerte de seres humanos, sentenciando que los sistemas letales autónomos no deben tener cabida en el futuro.
- Rendición de cuentas: Es imperativo establecer marcos que impidan la toma de decisiones algorítmicas sin supervisión humana directa.
- Responsabilidad global: Las naciones con mayor capacidad tecnológica deben asumir un papel protagonista en la creación de normas que aseguren un desarrollo equitativo y seguro.
Para enfrentar estos desafíos, el diplomático propuso la creación de un marco multilateral independiente y creíble, diseñado para evaluar los riesgos y beneficios de la IA. El objetivo final es garantizar que la tecnología se mantenga bajo control humano y que sus ventajas no queden limitadas a unos pocos sectores o países, evitando que la geopolítica bloquee la cooperación necesaria para un bienestar colectivo global.
El llamado de la ONU llega en un momento crucial, donde el debate sobre la privacidad, los derechos humanos y la seguridad digital se intensifica, reforzando la necesidad de una gobernanza que garantice que la innovación tecnológica sea siempre un aliado del progreso humano.









