Luto en el cine: Fallece a los 85 años el legendario documentalista Patricio Guzmán
El mundo del séptimo arte despide a una de sus figuras más trascendentales. El reconocido cineasta chileno Patricio Guzmán falleció este martes en París a los 85 años, tras batallar durante los últimos tres años contra complicaciones de salud. Según los reportes oficiales, el realizador perdió la vida a causa de un paro cardiorrespiratorio.
Guzmán deja un legado cinematográfico incalculable, marcado por su incansable búsqueda de la memoria histórica y su valentía para retratar las heridas políticas y sociales de Chile, especialmente los años bajo la dictadura de Augusto Pinochet.
Una trayectoria marcada por la historia y la resiliencia
Su obra cumbre, la trilogía «La batalla de Chile», se mantiene como un referente indispensable para entender el turbulento proceso político previo al golpe de Estado de 1973. Con una labor periodística y artística sin precedentes, Guzmán registró los hechos hasta el último momento antes de ser detenido y trasladado al Estadio Nacional, que en aquel entonces funcionaba como centro de reclusión.
Tras recuperar su libertad, logró poner a salvo el material grabado con el apoyo de la Embajada de Suecia, permitiendo que la obra fuera editada en Cuba y alcanzara un impacto global. Este fue solo el inicio de una carrera prolífica que le valió prestigiosos galardones internacionales, entre ellos:
- Oso de Plata de la Berlinale.
- Premio Goya.
- Ojo de Oro del Festival de Cannes.
- Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales de Chile (2023).
El cine como álbum de identidad
Un país que no tiene cine documental es como una familia sin álbum familiar.
Patricio Guzmán
Esta premisa guio cada una de sus producciones tras su exilio en Europa. A través de títulos fundamentales como «Nostalgia de la luz», «El botón de nácar», «La cordillera de los sueños» y «Mi país imaginario», Guzmán exploró no solo la política, sino también la conexión profunda con el desierto de Atacama, la Cordillera de los Andes y la identidad colectiva de los pueblos originarios.
Con su partida, el cine latinoamericano pierde a un cronista visual que transformó el dolor y el recuerdo en una reflexión universal. Su filmografía, compuesta por más de 20 películas, permanece como un testimonio imperecedero de las transformaciones que definieron a Chile y a toda América Latina en las últimas cinco décadas.









