Medidas drásticas en EE. UU.: Cierran 110 escuelas de manejo por irregularidades en la capacitación de conductores
El secretario de Transporte de los Estados Unidos, Sean Duffy, informó este lunes sobre el cierre de emergencia de 110 escuelas de manejo dedicadas a la formación de conductores comerciales. La medida responde a una serie de irregularidades detectadas, principalmente vinculadas al incumplimiento de la normativa que exige el dominio del idioma inglés para operar vehículos de carga y transporte pesado.
De acuerdo con las autoridades, estos centros educativos fueron responsables de aproximadamente 5.000 infracciones relacionadas con la falta de competencia lingüística de sus egresados. Duffy enfatizó que el dominio del inglés es un requisito obligatorio que ha estado vigente durante décadas, esencial para garantizar la seguridad en las carreteras estadounidenses.
Existen escuelas que conocen la regla pero aun así aprueban a alumnos que no hablan el idioma. Mediante un análisis de datos, hemos identificado 110 escuelas que, a día de hoy, presentan las mayores irregularidades. Esas escuelas han sido clausuradas.
Sean Duffy, secretario de Transporte de EE. UU.
Más allá del idioma: Condiciones precarias y falta de certificación
La intervención del Departamento de Transporte no se limitó al aspecto lingüístico. La entidad confirmó la clausura adicional de 160 centros que operaban bajo condiciones irregulares. Según el informe, estas instituciones carecían de la infraestructura mínima necesaria, como espacios adecuados para maniobras de camiones, giros y prácticas esenciales.
El secretario detalló que se detectaron instructores sin licencia y establecimientos que ni siquiera contaban con aulas para impartir formación teórica, poniendo en riesgo la calidad de la enseñanza y la seguridad vial.
Estrategia de seguridad vial bajo la administración Trump
Desde el inicio de la actual gestión, la Casa Blanca ha implementado una estrategia rigurosa para depurar el sistema de licencias comerciales. Las cifras oficiales reflejan el alcance de esta ofensiva contra el fraude:
- Más de 28.000 conductores sin dominio del inglés han sido retirados de las carreteras.
- Se ha forzado la cancelación de más de 30.000 licencias emitidas de manera ilegal a conductores extranjeros.
- Se han eliminado de los registros oficiales a más de 8.000 escuelas de formación consideradas no cualificadas.
Como parte de estas políticas, el Gobierno republicano estableció en febrero la exigencia de que todos los exámenes para licencias de camión y autobús se realicen exclusivamente en inglés. Esta directriz elimina la flexibilidad que ofrecían estados como Florida y California, donde anteriormente se permitía presentar las pruebas escritas en múltiples idiomas.







