Crisis educativa en Ramón Santana: denuncian abandono de planteles escolares
En el municipio de Ramón Santana, perteneciente a la provincia de San Pedro de Macorís, la comunidad educativa ha alzado su voz ante la alarmante situación que enfrentan dos centros escolares. Dirigentes magisteriales, padres y representantes comunitarios han denunciado que los trabajos de reconstrucción y mejora en la Escuela Primaria Batey Jaguar y el Centro Educativo María Hernández permanecen inconclusos tras años de espera, afectando directamente el derecho a la educación de cientos de estudiantes.
El calvario en el Centro Educativo María Hernández
La comunidad de El Soco se encuentra sumida en la incertidumbre. Pese a que la infraestructura del Centro Educativo María Hernández luce prácticamente terminada, el plantel no ha sido entregado oficialmente. Esta demora ha obligado a que el año escolar inicie en las antiguas instalaciones, las cuales presentan una marcada sobrepoblación estudiantil que dificulta el proceso de aprendizaje.
Ya nosotros no aguantamos más, estamos hartos. Son años esperando que nos entreguen nuestra escuela.
Comunitaria de El Soco
Además de la edificación, los residentes exigen la adecuación de las vías de acceso. Denuncian que, ante cualquier lluvia, el área se vuelve intransitable debido a la acumulación de lodo y agua, por lo que advierten que no permitirán el traslado de los alumnos hasta que el entorno y el perímetro del plantel sean acondicionados correctamente.
Riesgos latentes en la Escuela Primaria Batey Jaguar
La situación en la Escuela Primaria Batey Jaguar es descrita como crítica. Raúl Pula, coordinador de la Fuerza Magisterial y presidente de la seccional de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), señaló que este centro ha estado bajo intervención desde el año 2013 sin que hasta la fecha se haya concretado su entrega.
- Aulas carentes de puertas y ventanas, dejando a los niños expuestos a la intemperie.
- Trabajos de plomería sin finalizar y presencia de zanjas peligrosas.
- Materiales de construcción y varillas expuestas que ponen en riesgo la integridad física de los estudiantes.
- Un portón de entrada sostenido de manera precaria sobre bloques.
- Un pozo séptico abierto que representa un foco de peligro constante.
Por su parte, Amarilis Hernández, representante de la Asociación de Padres, Madres, Tutores y Amigos de la Escuela (APMAE), calificó el escenario como caótico. Tanto los docentes como los padres de familia han hecho un llamado urgente al Ministerio de Educación para que priorice la terminación de estas obras, permitiendo que los estudiantes de Ramón Santana reciban la docencia en un ambiente digno, seguro y adecuado para su desarrollo académico.








