Gabriel Grimaldo resalta el poder de la gastronomía como puente cultural en la Feria del Libro
En el marco de la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026, el reconocido chef, autor y docente panameño, Gabriel Grimaldo, subrayó la importancia de la gastronomía como un vehículo fundamental para narrar la historia y estrechar lazos entre las naciones. Panamá, que participa como país invitado de honor, ha aprovechado este escenario para proyectar su riqueza cultural a través de la literatura, el teatro y la diplomacia.
Grimaldo, quien cuenta con una trayectoria de cuatro obras publicadas, calificó el evento como una ventana estratégica para el intercambio entre autores nacionales e internacionales. Asimismo, el experto sugirió que este tipo de iniciativas deberían replicarse con mayor frecuencia, buscando descentralizar los eventos culturales para que comunidades alejadas de las capitales tengan acceso a la literatura y al conocimiento.
La feria me ha parecido maravillosa, es un gran encuentro y una gran ventana para exponer no solamente autores nacionales, sino también a nosotros los internacionales.
Gabriel Grimaldo
Diplomacia y sabor: una propuesta integral
Durante su intervención, el chef presentó su obra Diplomacia y Gastronomía, Protocolo con Sabor a Panamá. Este texto trasciende el recetario tradicional para profundizar en la etiqueta, el protocolo y las normas de comportamiento en eventos diplomáticos y corporativos, tomando como base las experiencias de su país al recibir a líderes mundiales y personalidades internacionales.
Conexiones culinarias entre Panamá y República Dominicana
Grimaldo destacó las marcadas similitudes gastronómicas entre Panamá y República Dominicana, señalando que el uso compartido de ingredientes como el plátano y el maíz crea una identidad culinaria común. Entre los puntos de encuentro mencionados, se encuentran:
- El patacón, conocido popularmente en suelo dominicano como tostón.
- El puré de plátano como acompañamiento esencial.
- El ceviche de mango y las bebidas refrescantes a base de saril.
Al explorar los sabores que definen la esencia panameña, el docente destacó platos emblemáticos como el sancocho de gallina de patio con ñame, el arroz con pollo sazonado con achiote y la variedad de tamales de maíz. En cuanto a la repostería, resaltó los tradicionales huevitos de leche, los suspiros y el arroz con leche.
Para el chef, más allá de las variaciones en los nombres de los platos, lo verdaderamente relevante es reconocer los elementos culturales compartidos que consolidan la hermandad entre los pueblos panameño y dominicano a través del gusto y la tradición.









