Alerta climática: El desastre en Nepal reabre el debate sobre la protección de glaciares en Argentina
La reciente tragedia ocurrida en Nepal, provocada por el colapso de una masa de hielo en el Himalaya, ha encendido las alarmas en Argentina. Este suceso ha intensificado el rechazo social contra la reforma de la ley de protección de glaciares impulsada por el Gobierno de Javier Milei, una normativa que, según expertos, incrementa significativamente los riesgos ambientales para las reservas hídricas del país.
Aunque los ecosistemas nepalíes difieren de los andinos, especialistas en biodiversidad advierten que el fenómeno sirve como una advertencia global. Argentina cuenta con cerca de 16,968 cuerpos de hielo que abarcan más de 8,400 kilómetros cuadrados, y los datos oficiales confirman un retroceso constante en los glaciares de la Patagonia, incluyendo el reconocido Perito Moreno.
El impacto de la actividad extractivista
Desde 2010, Argentina fue pionera en Latinoamérica al establecer una ley que resguardaba sus glaciares como reservas estratégicas. Sin embargo, la reciente reforma aprobada en abril bajo la administración actual ha flexibilizado las restricciones, permitiendo la actividad minera en zonas periglaciales bajo criterios discrecionales. Esta medida ha sido cuestionada por ambientalistas debido a las siguientes preocupaciones:
- Autorización de proyectos mineros en áreas sensibles si se considera que no poseen reservas hídricas estratégicas.
- El uso de dinamita y sustancias químicas como el cianuro en diques de cola, lo que eleva el riesgo de contaminación de acuíferos y napas subterráneas.
- La posibilidad de colapso en estructuras artificiales de contención minera.
Permitir la minería en estos ecosistemas puede generar muchos problemas. Vuelan la montaña con dinamita y arman un dique de cola, donde vierten agua y sustancias químicas como cianuro, con el peligro de que se filtre hacia las napas subterráneas y contamine acuíferos que conectan con ríos.
Cristian Fernández, coordinador del área legal de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN).
Expertos señalan que entre el 18 % y el 20 % de la población argentina depende directamente del agua de deshielo para el consumo humano, el riego agrícola y la generación de energía, lo que convierte a estos ecosistemas en pilares fundamentales para la estabilidad del país.
Batalla judicial y el futuro de la protección ambiental
Ante este panorama, organizaciones de la sociedad civil y la provincia de La Pampa han interpuesto recursos de amparo colectivo para frenar la aplicación de la reforma, argumentando su inconstitucionalidad. Los demandantes buscan que se respete el precedente de 2019, cuando la Corte Suprema argentina ratificó que los glaciares son bienes públicos y que el derecho humano al agua debe prevalecer sobre cualquier interés extractivo.
Mientras la causa judicial avanza con lentitud, los grupos ambientalistas han manifestado su intención de posicionar la defensa de los glaciares como un eje central en la agenda pública de cara a los próximos ciclos electorales, con el objetivo de restaurar la protección integral que garantice la seguridad hídrica de los argentinos.








