Adamari López denuncia uso de su imagen mediante inteligencia artificial para difundir noticias falsas
La reconocida presentadora y figura de la televisión, Adamari López, ha alzado su voz para frenar una preocupante tendencia: el uso malintencionado de la inteligencia artificial para suplantar su identidad. A través de sus plataformas digitales, la co-conductora del programa Desiguales expuso cómo delincuentes cibernéticos han manipulado su voz y apariencia para crear videos con declaraciones que ella jamás ha pronunciado.
El contenido fraudulento, que ha circulado con rapidez en diversas redes sociales, intenta vincular a la presentadora con situaciones legales ficticias. Específicamente, los videos falsos muestran a una versión manipulada de López llamando a autoridades migratorias para perjudicar a supuestos empleados domésticos, una narrativa que la artista ha desmentido categóricamente.
Quiero ser muy clara, estos videos no son reales y estas palabras y acciones no son mías y nunca han ocurrido ni en mi hogar ni de mi parte. Me preocupa especialmente que este tipo de contenido pueda generar miedo, confusión y desinformación dentro de nuestra comunidad.
Adamari López
Un mensaje de alerta para sus seguidores
Adamari López enfatizó que este ataque digital ha cruzado límites peligrosos, ya que el contenido falso sugiere que ella atentaría contra la comunidad hispana, un sector al que siempre se ha mostrado agradecida por el respaldo a su trayectoria profesional. La presentadora subrayó que jamás realizaría actos que dañen a sus seguidores o a la comunidad inmigrante.
Ante este escenario, la estrella hizo un llamado urgente a la prudencia digital:
- Verificar siempre la procedencia de los videos antes de compartirlos.
- Consultar únicamente sus cuentas oficiales para confirmar cualquier declaración o postura.
- No otorgar credibilidad a contenidos que no cuenten con un respaldo verificado.
La conductora agradeció a su audiencia por el apoyo constante y por haberle alertado sobre la existencia de estas piezas manipuladas, permitiéndole tomar acción inmediata. Este caso se suma a la creciente lista de figuras públicas que exigen mayor control y conciencia sobre los riesgos éticos que conlleva el mal uso de las herramientas de inteligencia artificial en la era digital.








