Ministerio Público archivará caso de supuesta agresión sexual en UTESA tras comprobarse que fue inventado
El Ministerio Público ha determinado proceder con el archivo definitivo del expediente relacionado con una supuesta agresión sexual grupal que involucraba a la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA). Tras una exhaustiva investigación, las autoridades confirmaron que los hechos denunciados nunca ocurrieron y que la historia fue fabricada por la propia joven que realizó la acusación.
La primicia fue dada a conocer en Alofoke Deportes, donde se detalló que, tras el análisis de las actas de interrogatorio y las evidencias recopiladas por la fiscalía, se concluyó que la menor de edad inventó el suceso para evitar represalias familiares por haber llegado tarde a su hogar, además de mantener temores infundados sobre la situación legal de su pareja.
Contradicciones y hallazgos de la investigación
La alarma social se disparó inicialmente cuando se difundió la versión de que una estudiante de 17 años había sido raptada y violentada en los alrededores del campus universitario. No obstante, al iniciar las pesquisas, la narrativa comenzó a presentar inconsistencias severas:
- Las cámaras de seguridad de UTESA no registraron ningún movimiento sospechoso ni la presencia de la joven en las zonas descritas.
- El rastreo de geolocalización del dispositivo móvil de la menor reveló que, durante el tiempo de su supuesta desaparición, se encontraba en la vivienda de su pareja sentimental.
- El novio de la joven, un vigilante de 20 años, presentó registros de aplicaciones de transporte y conversaciones de WhatsApp que confirmaron que ambos estuvieron juntos de manera consensuada.
Yo tenía toda mi ropa, estaba totalmente vestida, no tenía nada, pero no sé de dónde mi madre sacó que fui violada, no sé en verdad qué fue lo que ella interpretó.
Declaración de la joven ante el Ministerio Público
El desenlace del caso
Durante el proceso de interrogatorio, la joven admitió que sus pertenencias estaban intactas y que no sufrió ningún tipo de agresión física. Al ser confrontada, aclaró que la versión de una violación fue una interpretación errónea por parte de su madre, quien tras desconocer el paradero de su hija, asumió que había sido víctima de un delito y procedió a realizar la denuncia formal ante las autoridades.
El Ministerio Público, al corroborar que no existió ningún delito, notificó a los involucrados sobre el archivo formal del expediente. Este caso ha generado un llamado de atención por parte de las autoridades y comunicadores sobre el impacto negativo que provocan las denuncias falsas, las cuales no solo movilizan recursos estatales de manera innecesaria, sino que también afectan la credibilidad de futuras denuncias de víctimas reales de violencia.









