Lentitud en el proceso judicial del caso SeNaSa 2.0: Abogados aguardan acceso a detenidos
La sede de la Procuraduría General de la República se convirtió en el epicentro de una extensa jornada legal este viernes, tras la ejecución de diversos allanamientos vinculados a la investigación denominada SeNaSa 2.0. El proceso de atención a los detenidos ha transcurrido con notable lentitud, manteniendo a los equipos de defensa en una espera prolongada para poder establecer contacto con sus representados.
El abogado Pedro Botello, quien forma parte de la defensa, detalló que los imputados se encuentran concentrados en un salón ubicado en el segundo nivel de la institución, siendo llamados de forma aleatoria. Esta dinámica ha generado incertidumbre y largas horas de espera en los pasillos de la entidad judicial.
Hay unos 37 o 38 imputados. El movimiento es muy lento. Yo estimo que aquí vamos a estar hasta las 3:00 de la mañana.
Pedro Botello, abogado de la defensa
Cuestionamientos a la investigación
Más allá de las dificultades logísticas, la defensa ha puesto en tela de juicio los fundamentos de la acusación. Según lo expuesto por Botello, el caso se centra en una auditoría interna de SeNaSa sobre servicios que, supuestamente, fueron facturados pero no ejecutados. Sin embargo, los juristas sostienen que el Ministerio Público no ha presentado pruebas contundentes que vinculen directamente a los investigados con estas irregularidades.
- Ausencia de testimonios de afiliados que certifiquen la falta de servicios médicos.
- Inexistencia de documentación que vincule a los acusados con pagos indebidos.
- Cuestionamientos sobre la falta de una experticia caligráfica para validar la autenticidad de las firmas involucradas.
- Denuncias sobre el uso de códigos médicos sin la debida verificación previa.
El abogado enfatizó que, hasta el momento, la defensa no ha tenido acceso a la orden de allanamiento que dio pie a los operativos realizados durante la madrugada del viernes. Entre las figuras bajo investigación se encuentra Gabriel Ravelo, exsubdirector del Hospital Darío Contreras, cuya detención ha sido uno de los puntos clave dentro de este operativo masivo.
Se espera que el flujo de entrevistas a los imputados continúe durante la madrugada, mientras los representantes legales insisten en la falta de elementos probatorios suficientes para mantener las medidas restrictivas contra sus clientes.









