Masacre en Kenscoff: Haití declara máxima alerta tras violento ataque de bandas armadas
Una nueva jornada de terror se vivió en Haití durante la madrugada de este lunes, cuando grupos armados irrumpieron en la comuna de Kenscoff, al este de Puerto Príncipe, dejando un saldo trágico que, según reportes preliminares, asciende a al menos veinte fallecidos, aunque diversas fuentes locales advierten que la cifra de víctimas mortales podría duplicarse.
La violencia se manifestó mediante la quema de decenas de viviendas y vehículos, además de constantes intercambios de disparos y explosiones que obligaron a cientos de residentes a huir de sus hogares para salvar sus vidas. Entre los puntos atacados por los delincuentes se encontraba una iglesia que servía como refugio para personas desplazadas, así como residencias de figuras destacadas, incluyendo la propiedad del doctor William Pape, reconocido por su labor en la lucha contra el VIH.
Respuesta del Gobierno ante la crisis
Ante la gravedad de los hechos, las autoridades haitianas han declarado a todas las fuerzas de seguridad en máxima alerta. En un comunicado oficial, el Ejecutivo manifestó su solidaridad con las familias afectadas y reafirmó su compromiso de recuperar el control de la zona.
El Gobierno está de pie. No se retira, no transige, no retrocede. Kenscoff no será abandonada. Haití no será entregada a los bandidos. La República vencerá.
Comunicado oficial del Gobierno de Haití
Una zona estratégica bajo acecho
Kenscoff, que hasta hace poco se mantenía al margen de la ola de violencia que azota al área metropolitana de la capital, se ha convertido en un objetivo estratégico para la coalición armada conocida como Viv Ansanm. Su proximidad con el departamento del Sudeste y la ciudad de Jacmel la hace una zona de interés para estos grupos que, tras perpetrar sus ataques, suelen replegarse hacia barrios donde la presencia estatal es prácticamente nula.
Crisis humanitaria en aumento
Este suceso agrava la ya delicada situación social en Haití. Según datos de organismos internacionales, la violencia ha dejado más de 2,300 muertos y superado el millar de heridos en los primeros cinco meses del año. La crisis se extiende más allá de la inseguridad, alcanzando niveles críticos de desnutrición que afectan a más de cinco millones de personas, en un contexto donde el desplazamiento forzado ha alcanzado cifras sin precedentes en la historia reciente del país.
Mientras las labores de búsqueda continúan en Kenscoff, la población exige mayor protección y el cese de una violencia que sigue desestabilizando las estructuras básicas de la nación.









