Pentágono mantiene sobre la mesa opción de ataques cinéticos contra Irán
El secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, ha dejado claro que la administración estadounidense no descarta ninguna opción para contener a Irán, incluyendo el uso de ataques cinéticos. Estas declaraciones se producen en un contexto marcado por la implementación de un nuevo y contundente paquete de sanciones económicas diseñado para presionar al régimen de Teherán.
Durante un recorrido por una planta de fabricación de vehículos militares en Wisconsin, Hegseth fue enfático al responder sobre la posibilidad de acciones militares directas. El funcionario aseguró que, ante cualquier provocación o extralimitación iraní, las fuerzas estadounidenses están preparadas para actuar con determinación.
Si necesitamos usar ataques cinéticos, los usaremos. Si Irán es tan imprudente como para extralimitarse o provocar al Ejército estadounidense, haremos lo que sea necesario. Sabemos que la presión económica es lo que más les perjudica en este momento, pero de ninguna manera descartamos el uso de ataques cinéticos en el estrecho de Ormuz o en las cercanías de Irán.
Pete Hegseth, Secretario de Defensa de EE.UU.
Operación ‘Paria económico’: Un cerco financiero a Teherán
La postura del Pentágono complementa la estrategia trazada por el Departamento del Tesoro. El secretario Scott Bessent presentó recientemente la operación denominada ‘Paria económico’, una ofensiva financiera que busca aislar a Irán de los mercados internacionales. El objetivo principal es sancionar a cualquier entidad o país que mantenga relaciones comerciales con la república islámica.
El programa de restricciones se enfoca en neutralizar cinco pilares estratégicos que sustentan la economía iraní:
- Activos digitales.
- Comercio de tecnología.
- Reservas de oro.
- Sector de aviación.
- Transporte marítimo.
Esta medida llega en un momento crítico, justo una semana después de que expirara el periodo de alto el fuego y el plazo de 60 días establecido para avanzar en las negociaciones diplomáticas. A medida que el conflicto se aproxima a los seis meses de duración, Washington mantiene el mensaje de que el endurecimiento de las sanciones es la vía necesaria para forzar a Teherán a regresar a la mesa de diálogo y moderar sus exigencias.









