Alerta en la industria nacional: Denuncian entrada masiva de productos irregulares por la frontera
El mercado dominicano enfrenta un desafío crítico ante la creciente proliferación de productos extranjeros que ingresan al país sin cumplir con las normativas sanitarias ni de etiquetado exigidas por la ley. Según denuncias de figuras clave del sector empresarial, esta situación está generando un impacto negativo directo en la competitividad de la industria local.
Cirse Almánzar, reconocida empresaria y exvicepresidenta de la Asociación de Industrias de la República Dominicana, advirtió que una gran cantidad de mercancías provenientes de mercados como India, Turquía y China están ingresando al territorio nacional a través de la frontera con Haití, evadiendo los controles de calidad y los registros sanitarios correspondientes.
Un esquema de evasión millonaria
De acuerdo con las estimaciones compartidas por la experta, el volumen de este flujo irregular es alarmante, calculándose el tránsito mensual de unas 930 patanas que distribuyen productos hacia diversos comercios y supermercados del país. Este esquema no solo pone en riesgo la salud del consumidor por la falta de garantías sanitarias, sino que también representa una grave evasión fiscal.
- Evasión estimada: Aproximadamente US$1,000 millones (equivalentes a unos RD$60,000 millones).
- Origen de los productos: Países con sobreproducción masiva que buscan colocar excedentes en mercados menos desarrollados.
- Modo de operación: Trasbordo de mercancías en almacenes fronterizos y reetiquetado irregular.
Almánzar explicó que la inestabilidad en Haití ha sido aprovechada para crear una red de logística informal. Las mercancías llegan en grandes vehículos de carga a depósitos fronterizos, donde posteriormente son fraccionadas en vehículos más pequeños para eludir los controles aduaneros y llegar a los puntos de venta finales.
Se generó una cultura y un modus vivendi en puntos fronterizos, donde se han desarrollado almacenes, donde las patanas hacen trasbordo y se trasladan en camioncitos y la mayoría de esas mercancías no tiene control.
Cirse Almánzar, representante empresarial.
Este fenómeno, según la empresaria, no solo erosiona la base de la producción nacional al introducir productos con ventajas desleales, sino que también desafía la capacidad de supervisión de las autoridades ante un sistema de distribución que se ha vuelto cada vez más opaco en las zonas limítrofes.








