Proponen creación de un Ministerio Familiar para frenar feminicidios en República Dominicana
Ante la preocupante ola de feminicidios que afecta al país, voces expertas han alzado su voz para proponer soluciones estructurales que trasciendan el endurecimiento de las penas. El abogado Edward Moya ha planteado la creación de un Ministerio Familiar, una entidad integral diseñada para actuar de manera preventiva y coordinada frente a la violencia doméstica.
La propuesta busca centralizar los esfuerzos del Estado en un solo organismo, similar a modelos de respuesta rápida ya existentes, que integre a la Policía Nacional, el Ministerio Público, especialistas en salud mental, enfermería y jueces de instrucción. El objetivo es que, ante cualquier señal de alerta o conflicto familiar, la respuesta sea inmediata y multidisciplinaria.
La única forma o una de las formas que pudiera ser factible es la creación inclusive hasta de un ministerio familiar. En esa institución usted va a encontrar una Policía Nacional, un equipo que recibe llamadas de emergencia, un equipo de psicólogos, un equipo de enfermería, un juez permanente y una fiscalía.
Edward Moya, abogado
Un enfoque integral más allá del castigo
Para los expertos, el sistema actual requiere una actualización urgente. Según el psicólogo Amaury Ramírez, quien participó en el debate sobre esta problemática, el Estado no puede limitarse a la vía punitiva. Es imperativo abordar los factores de riesgo subyacentes que detonan la tragedia, tales como:
- Celos patológicos y control obsesivo.
- Consumo de sustancias controladas y alcohol.
- Dependencia emocional profunda.
- Falta de herramientas para la gestión de la frustración y autocontrol.
Ramírez fue enfático al señalar que la sociedad dominicana intenta resolver conflictos complejos con paradigmas obsoletos. La prevención, bajo este nuevo esquema, no solo protegería a las víctimas directas, sino que también ofrecería asistencia psicológica y social a los hijos, quienes quedan en una situación de extrema vulnerabilidad tras estos hechos violentos.
En conclusión, el debate apunta a una estrategia nacional que involucre a todos los sectores de la sociedad, desde las instituciones públicas hasta el núcleo escolar y familiar, entendiendo que la reducción de los feminicidios exige una intervención temprana antes de que cualquier disputa escale a consecuencias irreparables.








