El Futuro de la WNBA: Perspectivas en las Negociaciones del Convenio Colectivo
En el mundo del deporte profesional, las negociaciones de contratos colectivos son cruciales. En la WNBA, la comisionada Cathy Engelbert, junto con el comisionado de la NBA, Adam Silver, y los dueños de los equipos, buscan un acuerdo que impulse el crecimiento continuo de la liga y beneficie a las jugadoras. Sin embargo, la asociación de jugadoras ha adoptado una postura más agresiva, generando debate público y críticas hacia la liga y sus tácticas de negociación.
En un contexto de valoración creciente de las franquicias de la WNBA, un nuevo acuerdo televisivo que comenzará en 2026 y la expansión a 18 equipos para 2030, la liga parece estar en su mejor momento financiero desde su lanzamiento en 1997. La perspectiva de la gerencia se centra en mantener el crecimiento financiero de la liga para asegurar su rentabilidad, al tiempo que se recompensa a las jugadoras, quienes son el motor principal de este crecimiento.
La comisionada de la WNBA, Cathy Engelbert, asumió el cargo en julio de 2019, en medio de negociaciones del convenio colectivo anterior. Después de temporadas desafiantes debido a la pandemia de COVID-19 en 2020 y 2021, ha liderado la liga a través de un período de crecimiento notable, incluyendo un acuerdo de derechos de medios por $2.2 mil millones y la expansión de la liga.
Sin embargo, los últimos meses de su gestión han sido turbulentos, con críticas sobre el arbitraje y declaraciones polémicas de jugadoras. Engelbert ahora se encuentra en la mesa de negociaciones, buscando un acuerdo que aumente significativamente los salarios y la compensación de las jugadoras, incentivando la inversión de los propietarios y asegurando la viabilidad a largo plazo de la liga.
En cuanto a la continuidad de Engelbert como comisionada, la decisión podría no depender únicamente de ella, ya que responde tanto a Adam Silver como a los dueños de los equipos.
Adam Silver, comisionado de la NBA, ha estado involucrado en el desarrollo de la WNBA desde sus inicios. Silver parece querer que la WNBA funcione de manera independiente bajo el paraguas de la NBA. El progreso financiero reciente de la WNBA ha llevado a Silver a involucrarse más, especialmente con el interés de más franquicias de la NBA en entrar o reingresar a la WNBA como propietarios de equipos.
Esto podría ejercer presión sobre la relación de trabajo entre Silver y Engelbert. La situación con el equipo de Connecticut Sun, si se vende o se traslada, es un ejemplo. Silver busca que la WNBA sea financieramente autosuficiente, como una parte importante de la marca global de la NBA. Este convenio colectivo podría definir el legado de Silver en la WNBA.
Los propietarios de la WNBA se dividen en dos categorías: millonarios y multimillonarios. Joe Tsai, propietario de las New York Liberty, ha demostrado su compromiso con la franquicia. Otros propietarios como Joe Lacob (Golden State Valkyries), Mark Davis (Las Vegas Aces) y Mat Ishbia (Phoenix) comparten esta visión, invirtiendo en instalaciones de vanguardia y buscando mayores retornos. Estos propietarios, que también poseen equipos de la NBA u otros deportes profesionales, podrían estar más dispuestos a ofrecer a las jugadoras una mayor parte de los ingresos, confiando en las ganancias generadas por la asistencia, venta de camisetas y otros ingresos.
Los propietarios independientes, como los de los Seattle Storm y Connecticut Sun, jugaron un papel clave en mantener la WNBA a flote en sus primeros años. Estos propietarios están ahora en minoría, ya que los dueños de la NBA han reconocido el potencial financiero del baloncesto femenino. Dadas sus limitadas recursos, los propietarios independientes se enfocan en controlar los gastos y mantener la igualdad de condiciones. También defienden la necesidad de recuperar las pérdidas sufridas en la operación de sus franquicias cuando los ingresos de la WNBA no eran tan fuertes.
Con el éxito de la temporada inaugural de las Valkyries, hay cinco nuevos equipos esperando su oportunidad. Los equipos de expansión, como Portland Fire y Toronto Tempo, están ansiosos por el nuevo convenio colectivo, ya que las reglas para el draft de expansión deben ser negociadas colectivamente, y no podrán formar sus planteles hasta que se llegue a un acuerdo.
Los gerentes generales, aunque no están directamente representados en las negociaciones, se verán afectados por los cambios en el tamaño de las plantillas, los salarios, el tope salarial y la elegibilidad para el draft. La flexibilidad que ofrezca el nuevo convenio colectivo será clave para ellos. Las decisiones difíciles que deben tomar los gerentes generales se han intensificado debido al tope salarial rígido de la WNBA, que dificulta los traspasos a mitad de temporada. Los gerentes generales también deben saber cómo la WNBA manejará los próximos drafts de expansión.
Los entrenadores, como Cheryl Reeve, Sandy Brondello y Becky Hammon, también se verán impactados por el nuevo convenio colectivo. Este acuerdo influirá en sus trabajos, incluyendo las reglas de priorización, el tamaño de las plantillas y la construcción de los equipos. La mejora del arbitraje también es un punto clave. Los entrenadores están muy involucrados y desean que la WNBA sea financieramente estable y siga creciendo.
