Miami, Florida – El ambiente en el loanDepot park se electrificó antes del crucial partido de cuartos de final del Clásico Mundial de Béisbol entre República Dominicana y Corea del Sur. Tres íconos del béisbol dominicano se unieron para un momento memorable.
Leyendas en el Montículo
David Ortiz, Adrián Beltré y Pedro Martínez, todos inmortales del béisbol, fueron los encargados de lanzar la primera bola ceremonial. Este gesto, cargado de simbolismo y orgullo, provocó una ensordecedora ovación por parte de los fanáticos dominicanos presentes.
La participación de estas leyendas es parte del continuo apoyo que figuras históricas del béisbol dominicano han ofrecido al equipo durante el torneo.
Días previos, Juan Marichal, otro miembro del Salón de la Fama, también honró al equipo con su presencia en un lanzamiento de honor.
Con estas participaciones, cuatro de los cinco dominicanos que han sido inmortalizados en el Salón de la Fama de Cooperstown han tenido un papel destacado en los actos protocolares de los recientes juegos de la selección.
Vladimir Guerrero es el único que aún no ha participado en el lanzamiento ceremonial.
