Devoción y fe: Cientos de feligreses celebran el Día de San Miguel en la Zona Colonial
La iglesia de San Miguel, ubicada en el corazón de la Zona Colonial de Santo Domingo, se convirtió este martes en el epicentro de una vibrante manifestación de fe. Desde tempranas horas, decenas de devotos se dieron cita en el histórico templo para conmemorar el Día de San Miguel, una fecha marcada por la gratitud, las promesas cumplidas y la esperanza de protección divina.
El ambiente estuvo cargado de simbolismo, con fieles que llegaron portando velones encendidos, bizcochos y otros elementos tradicionales de su fe. El uso de tabaco y las coloridas vestimentas de los asistentes añadieron un sello distintivo a la jornada, reflejando la diversidad de las expresiones espirituales que convergen en esta festividad anual.
Historias de agradecimiento y fe inquebrantable
Para los asistentes, el 29 de septiembre no es solo un día de celebración, sino una oportunidad para renovar compromisos y elevar oraciones por la salud y el bienestar de sus seres queridos. Entre los testimonios destacados, resalta el de Xiomara, una devota que atribuye la recuperación de su hijo a la intercesión del santo.
Yo soy su hija número uno. A mi hijo le dio un ACV hace 12 días y ahora está trabajando en su colmado como un león. Vengo todos los 29 de cada mes a esta iglesia para agradecerle por su salud.
Xiomara, devota de San Miguel.
Otra de las asistentes, identificada como Mary, subrayó que su devoción es un legado familiar. «Le agradezco por la vida y por todas las bendiciones que he recibido», comentó, destacando cómo esta tradición ha sido transmitida de generación en generación.
Una jornada de contrastes y tradición
- Manifestaciones diversas: La celebración incluyó misas programadas a lo largo del día y una procesión penitencial que recorrió las inmediaciones del templo.
- Inclusión: Se observó la presencia de personas con discapacidad, quienes realizaron un esfuerzo especial para participar en los actos religiosos.
- Voces críticas: No todos los presentes compartieron el mismo sentir, ya que algunos feligreses expresaron su descontento al considerar que sus peticiones particulares no han sido atendidas por el santo.
A pesar de las distintas posturas, la jornada reafirmó el papel de la iglesia de San Miguel como un punto de encuentro fundamental para la cultura y la religiosidad popular dominicana, donde la fe se vive de forma intensa y pública cada año.
