Crisis en Nepal: Riadas dejan devastación y cientos de desaparecidos en la frontera con China
Una catastrófica riada repentina ha golpeado diversas localidades en el norte de Nepal, cerca de la frontera con el Tíbet, dejando un saldo preliminar de al menos 16 personas fallecidas y cerca de 400 desaparecidos. El desastre natural, provocado por la crecida del río Bhote Koshi, ha causado daños estructurales sin precedentes en la región de Rasuwa.
Infraestructura colapsada y daños energéticos
De acuerdo con informes de las autoridades locales, la fuerza del agua destruyó un total de 27 puentes, incluyendo 22 estructuras de hormigón y cinco puentes tipo Bailey, aislando por completo varios tramos entre Rasuwa y Dhading Galchhi. Este colapso vial complica significativamente las labores de rescate y el suministro de ayuda humanitaria a las comunidades afectadas.
- Impacto hidroeléctrico: El proyecto Langtang Khola, infraestructura clave que estaba a punto de iniciar pruebas operativas, sufrió daños severos. Se reporta la pérdida de contacto con aproximadamente 60 trabajadores que se encontraban en uno de los túneles.
- Sector financiero: La Asociación de Banqueros de Nepal confirmó la destrucción de nueve sucursales en la zona, con al menos 26 empleados cuyo paradero actual se desconoce.
La prioridad inmediata de los equipos de emergencia es localizar a los desaparecidos y restablecer el acceso a las zonas incomunicadas, mientras las condiciones del terreno dificultan las operaciones de búsqueda y rescate.
Un desafío geográfico constante
La región de Rasuwa, caracterizada por su compleja geografía montañosa, es un punto estratégico para el intercambio comercial entre Nepal y el Tíbet. La interrupción de las principales rutas terrestres no solo afecta la seguridad de los residentes, sino que plantea un duro golpe a la conectividad económica de la zona. Las autoridades han movilizado a todos los cuerpos de seguridad para determinar el alcance total de los daños, mientras el país enfrenta una vez más la vulnerabilidad de sus infraestructuras ante los fenómenos climáticos extremos propios de la temporada.
A medida que los equipos de emergencia logran acceder a los puntos más remotos, se espera que el balance de víctimas y daños materiales sea actualizado. Por ahora, el enfoque se mantiene en salvar vidas y garantizar que los suministros esenciales lleguen a quienes han quedado aislados por la crecida.
