Tragedia en el Himalaya: El saldo mortal tras las devastadoras riadas en Nepal y China
A una semana de la catástrofe climática que impactó la frontera entre Nepal y China, las cifras oficiales revelan un panorama desolador. El balance actualizado este miércoles confirma el fallecimiento de 1,225 personas, mientras que los equipos de rescate mantienen la búsqueda activa de 4,757 individuos que permanecen en calidad de desaparecidos.
Situación crítica en territorio nepalí
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) de Nepal ha reportado 1,204 víctimas mortales hasta el momento. Las labores de búsqueda continúan con el despliegue de más de 21,000 efectivos, quienes han logrado rescatar con éxito a 11,993 personas en las regiones norte y centro del país.
Entre los desaparecidos, las autoridades han identificado a 583 ciudadanos extranjeros. Aunque la incertidumbre rodea a gran parte de las personas sin localizar, se ha confirmado que tres ciudadanos españoles que se encontraban fuera de la zona de impacto han sido contactados y se encuentran a salvo.
La magnitud de este evento no tiene precedentes en la historia reciente, con una crecida del río Trishuli que alcanzó niveles de hasta 18 metros por encima de su cauce normal, borrando asentamientos a lo largo de 72 kilómetros.
Impacto en la región del Tíbet
Por su parte, el Gobierno de la región autónoma del Tíbet, en China, informó sobre la situación en el condado de Gyirong. Hasta la fecha, se han contabilizado 21 fallecidos y 541 personas desaparecidas, de las cuales 261 son de nacionalidad extranjera.
- Más de 2,300 efectivos de emergencia trabajan en el terreno.
- Se ha logrado establecer un acceso terrestre hacia el área más afectada tras intensas jornadas de remoción de escombros.
- Los equipos de rescate chinos han atendido casi 900 llamadas de familiares y recuperado cientos de efectos personales en la zona.
Daños a la infraestructura regional
El desastre, originado el pasado 26 de agosto, ha dejado consecuencias devastadoras para la conectividad y la economía local. El puesto fronterizo de Rasuwagadhi-Kerung, que funcionaba como un punto neurálgico para el comercio bilateral entre Nepal y China, resultó destruido por la fuerza del agua, afectando gravemente a decenas de asentamientos humanos en su trayectoria.
