Atención materna en República Dominicana: El alto índice de cesáreas enciende las alarmas
Un reciente informe de la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR-MICS 2025), realizada por la Oficina Nacional de Estadística, ha puesto sobre la mesa una realidad preocupante en el sistema de salud dominicano: el 68,2 % de los nacimientos en el país se producen mediante cesárea, mientras que solo el 31,8 % corresponden a partos vaginales.
Esta tendencia es notablemente más marcada en el sector privado, donde la cifra alcanza un alarmante 89 %, en comparación con el 52,8 % registrado en los centros de salud públicos. Estas estadísticas posicionan al país muy por encima de los promedios globales y regionales, superando en aproximadamente 25 puntos porcentuales la media de América Latina y el Caribe.
El impacto de las intervenciones innecesarias
Desde la perspectiva de la salud pública, se reconoce que la cesárea es un procedimiento vital cuando existe una justificación clínica real. No obstante, al tratarse de una cirugía mayor, conlleva riesgos significativos para la madre, como hemorragias, infecciones y procesos de recuperación más extensos. Para los recién nacidos, la intervención sin necesidad médica puede derivar en dificultades respiratorias, especialmente si se ejecuta antes de completar la gestación.
República Dominicana ha demostrado que es posible ampliar el acceso a la atención prenatal. Ahora, el reto es asegurar que cada embarazo y cada parto reciban una atención de calidad, respetuosa de los derechos de las mujeres y basada en la mejor evidencia científica.
Anyoli Sanabria, representante adjunta de UNICEF en el país.
Avances y desafíos pendientes
A pesar de las cifras en torno a las cesáreas, el informe destaca progresos significativos en la salud materna. Actualmente, el 97,6 % de las mujeres dominicanas recibe atención prenatal de personal calificado, con altos porcentajes de cumplimiento en pruebas esenciales como controles de presión arterial y análisis de laboratorio.
Sin embargo, la desigualdad persiste en la etapa posnatal. Según los datos recopilados:
- El 84,7 % de las mujeres en el quintil de menores ingresos accede a chequeos posnatales en los dos días posteriores al parto.
- Esta cifra asciende al 97 % en el quintil de mayores ingresos, evidenciando una brecha que requiere atención inmediata.
Para corregir el rumbo, se sugiere la implementación de herramientas como la Clasificación de Robson, que permite identificar con precisión en qué grupos obstétricos se concentra el mayor número de cesáreas. La meta de las autoridades sanitarias debe centrarse en fortalecer los protocolos clínicos, garantizando que cada intervención esté respaldada por una necesidad real y que el proceso sea, ante todo, seguro, digno y respetuoso para las madres y sus hijos.
