Pastoral de la Salud aboga por mayor atención a la salud mental y su inclusión en la Seguridad Social
La Pastoral de la Salud de la Arquidiócesis de Santo Domingo ha hecho un llamado urgente para fortalecer los mecanismos de atención y acompañamiento destinados a personas que enfrentan trastornos de salud mental. Ante el creciente impacto de esta problemática en las familias dominicanas, la entidad enfatizó la necesidad de una respuesta articulada entre el Estado, las instituciones religiosas y la sociedad civil.
Este exhorto se produjo en el marco de la cuarta edición de la caminata «Un Paso por la Salud Mental», un evento que cerró la Semana de la Salud Mental 2026. La actividad estuvo liderada por monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, quien subrayó la importancia de crear entornos seguros donde quienes padecen estas condiciones puedan encontrar el apoyo necesario.
Debemos poner atención a esta realidad porque hay muchas familias que sufren, muchas personas que sufren bastante también, pero necesitan el apoyo de todos nosotros.
Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán
Resultados de la Semana de la Salud Mental 2026
Durante 13 días de intensa labor, la Semana de la Salud Mental logró impactar a cerca de 288,600 personas a través de más de 9,600 actividades de promoción y asistencia. Estas iniciativas contaron con el respaldo de 370 centros de salud, parroquias y movimientos eclesiales, abarcando desde jornadas médicas hasta talleres de prevención.
- Atención integral en diversas especialidades, destacando consultas de psiquiatría, psicología, cardiología y nutrición.
- Implementación de jornadas de entrega de medicamentos y trabajos comunitarios.
- Alcanzó a cientos de miles de ciudadanos en distintos puntos del territorio nacional.
Principales demandas de la Pastoral
Sor Trinidad Ayala Adames, coordinadora general de la Pastoral de la Salud, catalogó la crisis de salud mental como una «pandemia» silenciosa que requiere acciones concretas. En este sentido, la entidad ha definido cuatro pilares fundamentales para mejorar la situación actual:
- Humanización de la atención en el ámbito familiar, laboral y comunitario.
- Reducción significativa en los costos de los medicamentos especializados.
- Inclusión obligatoria de los trastornos mentales dentro de la cobertura de la Seguridad Social.
- Fortalecimiento de la prevención desde la niñez para dotar a las nuevas generaciones de herramientas emocionales sólidas.
Sobre la Seguridad Social, Ayala Adames fue enfática al señalar que las patologías mentales deben ser tratadas con la misma importancia que cualquier otra enfermedad física. La representante reafirmó que el abordaje de este desafío no es una responsabilidad exclusiva de la Iglesia, sino una sinergia necesaria donde cada sector de la sociedad debe asumir su cuota de compromiso para combatir el estigma y dignificar al paciente.
