Padre Norberto Rosario advierte sobre el impacto político de Santiago Matías hacia el 2028
El sacerdote Norberto Rosario ha hecho un llamado a la clase política y a la sociedad dominicana a no subestimar la influencia de Santiago Matías, conocido popularmente como Alofoke, ante sus aspiraciones de cara a las elecciones generales de 2028. Según el religioso, desestimar al comunicador basándose únicamente en la ausencia de títulos académicos tradicionales es un error de análisis que ignora la realidad social del país.
Para Rosario, el fenómeno que rodea a Matías trasciende los parámetros convencionales de la política. El empresario ha logrado consolidar una capacidad de influencia y un vínculo identitario profundo con amplios sectores de la población, especialmente entre los jóvenes que se sienten representados por su plataforma digital.
Alguna gente, porque Santiago Matías no tiene ciertas capacidades de estudios o títulos, lo va descalificando, y descalificarlo puede ser peligroso. Hay que reconocer que se siente con poder, tiene poder y goza de un arraigo social identitario.
Padre Norberto Rosario
El reto de transitar hacia una estructura política formal
Tras anunciar en julio pasado su negativa a aceptar candidaturas de partidos tradicionales, Santiago Matías ha manifestado su firme intención de crear su propia organización política. El objetivo es claro: competir formalmente en los comicios de 2028, un proceso que requiere recorrer el país para captar las firmas necesarias y solicitar el reconocimiento oficial ante la Junta Central Electoral (JCE).
Este movimiento sitúa a Matías ante un desafío inédito en su carrera: convertir su masiva audiencia digital y su popularidad en una estructura política organizada. De acuerdo con la Ley 33-18, cualquier proyecto político debe cumplir con rigurosos requisitos legales y documentales para obtener su personería jurídica, un proceso que debe completarse al menos 12 meses antes de la contienda electoral.
- Elecciones Municipales: 20 de febrero de 2028.
- Elecciones Presidenciales y Congresuales: 21 de mayo de 2028.
El análisis del padre Rosario subraya que, más allá de las credenciales académicas, el éxito o fracaso de este proyecto dependerá de la capacidad de Matías para transformar su movilización digital en una propuesta política que trascienda su figura personal. Para el religioso, ignorar este fenómeno o intentar reducirlo a un simple cuestionamiento de formación profesional impide comprender las dinámicas reales que mueven al electorado joven en la actualidad.
El salto de una figura consolidada en el entretenimiento hacia la competencia electoral representa uno de los escenarios más particulares y observados de cara al próximo ciclo democrático en la República Dominicana.
