INABIE fortalece controles y audita procesos tras denuncias de irregularidades
El director ejecutivo del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE), Adolfo Pérez, ha tomado medidas contundentes para garantizar la transparencia en la gestión de la entidad. Ante las recientes denuncias sobre supuestas irregularidades, la dirección ha dispuesto un refuerzo inmediato en las reinspecciones y procesos internos de revisión, delegando además las investigaciones a los organismos de control competentes.
Somos los más interesados en que cualquier denuncia sea investigada con rigor. Si se comprueba alguna irregularidad, seremos los primeros en actuar conforme a la ley.
Adolfo Pérez, director ejecutivo del INABIE
Pérez reafirmó que su administración mantiene un compromiso inquebrantable con la legalidad y el manejo responsable de los recursos públicos. En este sentido, subrayó que no se tolerará ninguna conducta que contravenga los principios institucionales y que la entidad colaborará plenamente con las autoridades para esclarecer cualquier señalamiento.
Acciones concretas contra suplidores
Como resultado de las verificaciones en curso, el INABIE ha implementado medidas drásticas para asegurar la calidad del servicio. Entre los puntos clave de esta intervención destacan:
- Suspensión de suplidores: A la fecha, 42 adjudicatarios han sido suspendidos mientras avanzan las investigaciones pertinentes.
- Coordinación interinstitucional: Se ha trabajado de la mano con la Dirección General de Contrataciones Públicas, integrando recomendaciones para optimizar los procesos de licitación.
- Inclusión de Mipymes: Se han ajustado las condiciones de participación para fomentar una mayor concurrencia de micro, pequeñas y medianas empresas en los procesos de adjudicación.
Compromiso con la alimentación escolar
El director del INABIE enfatizó que la prioridad absoluta es garantizar la calidad de los alimentos que llegan a más de 2.1 millones de beneficiarios en 7,100 centros educativos a nivel nacional. Para ello, la institución mantiene estrictos protocolos de supervisión que incluyen:
- Certificaciones sanitarias obligatorias para todos los suplidores.
- Exigencia de buenas prácticas de manufactura, higiene y manipulación de alimentos.
- Programas constantes de capacitación para todo el personal encargado de las cocinas escolares.
Con estas acciones, la institución busca blindar sus operaciones y asegurar que los recursos destinados a la nutrición estudiantil se manejen bajo los más altos estándares de eficiencia y transparencia.
