Gigantes del Cibao celebran su título de la LNB junto a autoridades de San Francisco de Macorís
La provincia Duarte se vistió de gala para recibir el trofeo que acredita a los Gigantes de San Francisco como los nuevos monarcas de la Liga Nacional de Baloncesto (LNB). En un encuentro cargado de emoción, el senador Franklin Romero y diversas personalidades de la ciudad se unieron para celebrar este importante hito deportivo que llena de orgullo a toda la región.
La ceremonia de entrega del galardón fue presidida por el empresario José Marrero Rizek, presidente de los Gigantes Basketball Club, quien estuvo respaldado por los accionistas Luis Esmurdoc, Carlos Negrín Antonio y Luis Elías Esmurdoc Cunillera. El acto contó con la presencia de figuras clave del ámbito local, incluyendo al alcalde municipal, Alex Díaz; el director provincial de Deportes, Juan Liberato; y representantes de la gobernación provincial de Duarte.
Recibir esta copa de nuestros campeones Gigantes de San Francisco es motivo de orgullo para toda la provincia Duarte. Este triunfo es el resultado del esfuerzo, la disciplina y la dedicación de nuestros jugadores, entrenadores y directivos.
Franklin Romero, Senador por la provincia Duarte
El deporte como pilar de desarrollo
Durante su intervención, el senador Romero destacó la relevancia del baloncesto como una herramienta transformadora para la juventud. Según el legislador, este deporte no solo fomenta la competitividad, sino que es un vehículo fundamental para inculcar valores esenciales como el trabajo en equipo, la perseverancia, el compromiso y la disciplina ciudadana.
Un logro compartido con la fanaticada
El éxito de los Gigantes de San Francisco ha resonado profundamente en la comunidad, consolidándose como un símbolo de identidad y alegría para los francomacorisanos. Ante este panorama, el senador Romero reafirmó su compromiso inquebrantable de seguir impulsando iniciativas deportivas que brinden mayores oportunidades de crecimiento y bienestar para los jóvenes de la provincia Duarte.
Con este reconocimiento oficial, se cierra con broche de oro una temporada histórica para la organización, consolidando a los Gigantes no solo como referentes del baloncesto nacional, sino como un orgullo colectivo de toda una provincia.
