Zhu Rongji: El estratega que transformó la economía china fallece a los 97 años
El mundo financiero y político despide a una de las figuras más influyentes en la historia moderna de China. Zhu Rongji, reconocido estratega económico y pieza fundamental en la apertura comercial de su nación, falleció el pasado 12 de agosto en Pekín a la edad de 97 años. La noticia fue confirmada por medios estatales, citando un obituario oficial del Partido Comunista Chino que atribuye su deceso a una enfermedad.
Conocido como el «zar económico» de China, Zhu ocupó el cargo de primer ministro entre 1998 y 2003, bajo la presidencia de Jiang Zemin. Durante su gestión, lideró reformas estructurales profundas que permitieron la integración del gigante asiático en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y sentaron las bases para décadas de crecimiento acelerado.
Fue uno de los arquitectos económicos más importantes que ha tenido China en el período posterior a 1949. Hizo más que nadie por integrar a China en la economía global y lideró un importante esfuerzo para reformar las débiles empresas estatales y el deficiente sistema bancario.
Nicholas Lardy, Instituto Peterson de Economía Internacional
Un estilo de liderazgo inconfundible
Zhu Rongji destacó por ser una figura atípica dentro del sistema unipartidista. Su estilo directo, a menudo caracterizado por un humor sarcástico y una nula tolerancia hacia la corrupción o la pereza administrativa, le valió apodos como «Zhu el del sello» o «Zhu el loco». Su gestión se basó en el pragmatismo, enfrentando desafíos complejos con soluciones audaces, incluso cuando estas implicaban riesgos políticos significativos.
- Modernización de Shanghái: Como alcalde, transformó el distrito de Pudong en el motor financiero de la China contemporánea.
- Reforma estatal: Impulsó cambios que, aunque provocaron la pérdida de empleos en empresas estatales, eliminaron redes de clientelismo que estancaban la economía.
- Diplomacia económica: Su persistencia fue vital para que China lograra su entrada a la OMC en 2001, un hito que consolidó al país como potencia exportadora.
De la adversidad a la cúspide del poder
Su trayectoria no estuvo exenta de dificultades. Durante la era de Mao Zedong, fue etiquetado como «derechista» y enviado a campos de reeducación en dos ocasiones, llegando a realizar labores agrícolas. Fue tras la muerte de Mao en 1976 cuando su carrera tomó impulso bajo la tutela de Deng Xiaoping, quien reconoció su brillante capacidad para entender los mecanismos económicos.
En momentos críticos, como durante las protestas de 1989 en Shanghái, Zhu demostró su habilidad para mediar. En lugar de optar por la represión, utilizó el diálogo televisado para calmar las tensiones sociales, manteniendo la estabilidad de la ciudad. Tras su retiro en 2003, se dedicó a la filantropía, utilizando las regalías de sus libros para financiar la educación en zonas rurales, buscando compensar la brecha que, según admitió, no pudo cerrar completamente durante su mandato.
El legado de Zhu Rongji permanece como un pilar fundamental en la transformación de China, recordado por su capacidad para modernizar un sistema burocrático rígido y dirigir al país hacia una nueva era de relevancia global.
